A todos aquellos que tienen algún grado de conocimiento o relación con el tema, tiene sorprendidos la agresividad pública hacia la minería y los permanentes conflictos sociales que se plantean ante todo proyecto minero nuevo. No siendo la República Argentina un país con tradición minera, a diferencia de casi toda Latinoamérica, no se puede atribuir esa animosidad a malas experiencias históricas, mas bien lo contrario. Tampoco creo equivocarme si digo que, mas que hostilidad, en la mayoría de los casos ya se trata de ODIO. Esto deja pocas esperanzas para la racionalidad y debemos acostumbrarnos a la idea: TODO proyecto minero nuevo, así sea en el lugar mas remoto y despoblado del territorio argentino significará un nuevo CONFLICTO político-social, con repercusiones hasta en las provincias mas alejadas del proyecto y que en nada serían afectadas por el mismo.
Sorprende la uniformidad y procedencia múltiple de los ataques, en un bombardeo permanente a que es sometida la opinión pública y lamento tener que reconocer que nuestra batalla por la popularidad ya está perdida : actualmente el pueblo argentino argentino ODIA la minería , pese a no conocerla y será muy difícil revertir esa tendencia.
Los ataques se basan en dos argumentos invariables:
El impacto ambiental-contaminación.
“Se llevan lo nuestro”.
a) Respecto al primero, desconcierta un poco. En efecto: ¿Qué pasó con los argentinos?.¿Se volvieron todos furiosamente “Ecologistas”?.
¿De repente dejaron de usar detergente para lavar vajilla? ¿Reciclan el agua de los lavaderos de autos, para que no vaya a las cloacas o a regar las calles de tierra?. ¿Clasifican la basura en “biodegradable-reciclable-descarte definitivo”?. ¿Ya no tiran la basura del fin de semana en cualquier baldío si se demora el camión recolector?. ¿Ya no arrojan papelitos o puchos en la calle? ¿Abandonaron la práctica del asadito familiar de los domingos para no fomentar los desmontes?. ¿Prefieren caminar en vez de usar el auto, para ir a preguntar la hora en el almacén de la esquina?. ¿Prefieren no usar calefacción o aire acondicionado para no aumentar el efecto invernadero?. ¿Apagan las luces innecesarias?. ¿Llevan bolsas de red al supermercado para evitar la proliferación de bolsas plásticas?.¿ Prefieren comprar gaseosas en botellas de vidrio en vez de las “burbujas “ plásticas? ¿Ya no se descargan en los ríos los efluentes cloacales sin tratamiento?. ¿Cambian los cueritos de las canillas en cuanto empieza a haber algún goteo por desgaste?. ¿Dejaron de usar teléfonos celulares por los terroríficos efectos de sus radiaciones?. ¿Ya no cazan perdices ni palomas?. ¿Ya no usan matarratas ni cucarichicidas (animales de gran importancia ecológica en el reciclamientro de la basura y residuos cloacales)?. ¿De repente se abandonó la siembra de granos transgénicos y el uso de agroquímicos porque que según se dice “hacen mal a la salud de la gente”, pese a que pueden ser un buen negocio para producir biocombustibles ?.
No me da esa sensación.
Sin embargo, en todos los casos, la minería ha pasado a ser el enemigo público Nº 1 de la sociedad y se la considera al mismo nivel que un genocidio o el tráfico de drogas. Será muy difícil para los profesionales geólogos o ingenieros de mina, (algo así como “asesinos seriales”) desempeñar sus tareas, sin ser sometidos a permanente presión emocional-social, e incluso física.
Respecto al segundo argumento (“Se llevan lo nuestro”): es obvio para cualquier actividad productiva, que una vez abastecido el consumo nacional hay que exportar los excedentes pero, a diferencia de los cereales, la soja o el girasol, que siempre pueden volver a ser sembrados, con los minerales existe una especie de “complejo de amputación” por ser recursos no renovables (cada tonelada producida significa una tonelada menos en el yacimiento). A este respecto, es interesante el discurso de la Presidenta de la Nación ante la FAO en Italia en el pasado mes de junio de 2008. Con notable percepción de lo que siente el hombre común, allí expresó la idea de “desapropiación”, que es un concepto poco usado y hasta poco conocido por los profesionales del derecho, pero que parece ser frecuente en el filo-marxismo y que vendría a ser el meollo (o gran parte de él), de este “complejo de amputación”. Se parte de la idea de que un recurso natural no renovable es propiedad de un pueblo y que extraerlo y exportarlo, significa “desapropiar” ese recurso . Sólo se admite hacerlo si se le da el máximo valor agregado posible por industrialización. No es criticable la idea : al contrario. La cuestión de “países exportadores de materia prima” en desventaja con los países industriales que “exportan valor agregado” no es una cuestión menor.
En el caso de los granos, el INTA Balcarce ha calculado que más de 1.5 millón Toneladas/año de nutrientes se van contenidos en esas exportaciones. Esos nutrientes minerales “desapropiados”, representan una pérdida de nuestros recursos, pero el público la acepta mejor porque desconoce que la agricultura intensiva puede afectar a los suelos y porque gran parte de esas exportaciones van con cierto valor agregado industrial. De estar en lo cierto, las exportaciones de concentrado de Cobre de Alumbrera (que no se funde en el país), producen un rechazo instintivo mucho mayor que las exportaciones de plomo y zinc de Aguilar que sí lo son, al menos en su mayor parte. Algo parecido, sólo que al revés, sucede con Aluar: la Argentina importa la materia prima de Australia ( y por lo tanto “desapropia” a Australia de sus menas de Aluminio), para darle un valor agregado y se asi se “apropia” de la diferencia al reexportarla.
Obsérvese que las exportaciones de cemento o cal no generan el mismo rechazo popular que las exportaciones de mineral en bruto.
Tal vez aquí tengamos una pista para comenzar a hacer mas simpática la actividad minera entre nuestros compatriotas.
Sin embargo, por ser la minería una actividad desconocida en la Argentina y ante la duda (o el miedo fomentado) se prefiere que queden donde están, sin beneficiar a nadie, “con tal que no se lo lleven” los extranjeros : no por el supuesto “robo”, sino para inmovilizarlos hasta que se nos ocurra que hacer con ellos, si es que se nos ocurre.
¿De donde proceden los ataques?. Prácticamente de todo el espectro social.
¿Cómo se llegó a eso?. Por medio de la acción de ciertas ONGs (entre las cuales se destaca Green peace, aunque no es la única) que saben muy bien como influir sobre la opinión publica, preferiblemente por medios indirectos. Es evidente la notable (y envidiable) eficacia de la actividad de esas ONGs que trabajan en todos estos frentes y encuentran siempre un ambiente receptivo a su prédica. ¿Por qué tanta receptividad?.
Esas ONGs trabajan como “Actores primarios” sobre estamentos “Receptores intermedios” pero de gran peso e influencia (Primera etapa) buscando que, una vez adoctrinados, se transformen a su vez en “Actores secundarios”(Segunda Etapa) para influir sobre el resto de la sociedad (en otras palabras: que terminen trabajando para la ONG).
Logrado el estado de sugestión colectiva, la sociedad tiende a actuar generando conflictos aparentemente “espontáneos” por si misma (Tercera etapa), sin darse cuenta de que están siendo usados como “ingenuos útiles” (Lenín, un verdadero maestro de este arte, los llamaba de una manera mas contundente, claro que en la intimidad).
¿Cuáles son esos estamentos influyentes preferidos por las ONGs, para que en esa segunda etapa sometan al permanente bombardeo-adoctrinamiento a una sociedad desprevenida?
En este momento se visualizan al menos diez:
Cuando alguno de estos estos estamentos actúa o se expresa en contra de nuestra actividad, está reforzando la misma convicción de los vecinos, hasta que el hombre común que no entiende nada , termina pensando “Si todos lo dicen, por algo será”.
Veamos algunos ejemplos:
Entes Estatales:
a) Parece evidente que gran parte del pueblo argentino tiene manifiesta vocación “estatista”(y a veces cierta envidia secreta hacia quien està en la Administración Pública, beneficiario de una envidiable garantía de estabilidad laboral aunque con sueldos modestos).
b) Es evidente que en muchos organismos del Estado, tiende a predominar cierta tirria o desconfianza ancestral (tal vez con alguna envidia por sus mejores sueldos ) hacia la actividad privada, a la cual ven como competidor y no como complemento. Después de casi un siglo de estatismo postIrigoyenista no se puede esperar otra cosa.
Resultado: ante la duda o desconocimiento, el Pueblo Argentino tiende a preferir un manejo o ingerencia dominante del Estado (aún la ineficiente) sobre la mayoría de los rubros económicos, pero en especial cuando se trata de minería o petróleo: es muy común en esos casos, encontrar agentes estatales ejerciendo permanente presión y prédica contraria a la actividad privada (algo así como: “mejor malo conocido que bueno por conocer”). Eso solo, ya lo habilita para actuar como estamento intermediario de las ONGs que inician el proceso. Obsérvese la tendencia “reestatizante” (Correo, Ferrocarriles, Energia, Aerolíneas, AFJP) del gobierno actual: casi no tiene oposición popular y en general es bien recibida por la mayoría.
La opinión pública (“el receptor final”) tiene una muy humana y comprensible desconfianza hacia lo desconocido y una lógica resistencia a los cambios. Analice usted sus propias reacciones en caso de duda o en temas que no conoce: ¿No tiende a pensar lo peor?. ¿No tiende a pensar de que lo mejor es asignar esa tarea al Estado?.
Ejemplo digno de análisis: preste atención a la propaganda de la CTA.
Tanto la 1° parte del artículo como la 2° parte me parecieron espectaculares. Creo que el autor no lo podrían expresar mejor. Como trabajador y profesional afectado a la minería creo que estamos en una etapa muy difícil. Debemos luchar y NO permanecer con el perfil bajo, de una vez por todas debemos defendernos y actuar ahora, dar pelea y demostrar que nuestra actividad es digna de respeto. Y debemos nosotros también, tratar de interactuar con la población supuestamente afectada, con las escuelas, los referentes sociales, etc. No debemos quedarnos viendo como un puñado de malintencionados nos quitan nuestro derecho al trabajo. Nos siguen castigando y no hacemos nada, es por eso que la opinión pública está en contra, "SI NO SE DEFIENDEN POR ALGO SERÁ".
DEMOS LUCHA Y DEMOSTREMOS QUE PODEMOS Y ESTAMOS EN CONDICIONES DE HACER LAS COSAS BIEN Y RESPONSABLEMENTE!!
Ing. Agudo....Por lo que se lée, y en base a sus expresiones, Ud. es el "FILÓSOFO DE LA INOPERANCIA" ...."dejar las cosas donde están a ver si enterrados los minerales crecen". Si Ud. "trabajase"en una Mina, probablemente vería las cosas desde otra óptica y no como las quiere ver, como en todas sus opiniones, poniendo "palos en las ruedas", pero de positivo nada.
Señorita Silvina Mendilaharzu: totalmente de acuerdo con Ud. Es indispensable una planta de fundicion-refinacion de cobre en Argentina para abastecer al menos el consumo nacional, que ademas tendra que ir acompañada por una fabrica de acido sulfurico Si o Si (para evitar la acusacion de provocar "lluvias acidas"). Esa planta me parece justo y deseable que esté en catamarca. Se ha propuesto la idea pero, lamentablemente, ademas de la fuerte inversion requerida al sector privado y peor aun en momentos de crisis economica mundial grave (creo que el estado no deberia meterse en algo asi), me parece que la importancia del valor agregado industrial no ha logrado el nivel de conciencia necesario entre los argentinos, ni tampoco en la clase gobernante. (Es lo de siempre: exportar cuero crudo e importar los zapatos terminados, no conviene a la larga a paises como el nuestro).
Me pregunto: si por una mina se hace semejante barullo ¿Que no dira la causa del talibanismo verde ante una planta industrial de esa naturaleza?.
En este momento estoy en viaje a campaña y esta mi ultima oportunidad de comunicarme, de modo que no podre reiterar este contacto por lo menos hasta dentro de 2 o 3 semanas.
Le saluda atentamente.
Dr Eduardo Peralta (Geólogo)
Señor Pacci: Yo, como muchas otras personas, cuento con títulos cuya obtención me ha costado muchas horas de estudio y trabajo. Y no le reloleo mis diplomas por la cara a nadie. Y es más, tampoco desprecio ni me burlo de quienes no estudiaron.
Nadie me costeó los estudios, y mi único orgullo es haber procurado que mis hijos hayan llegado a tener profesiones dignas y que sepan de que están hablando.
Su nota destila mucho odio. Pero no canalice sus rencores hacia la gente a la que no conoce. No tiene derecho.
Sta Silvina Mendilaharzu... Muy interesante su opinión que en parte comparto, pero también me gustaría conozca que, en base a una publicación especializada del día en el boletín Fundamín (N° 74) mas precisamente, se indica que : "En Catamarca, las comunas obtuvieron 200 millones de pesos en regalías en 42 meses (desde el último trimestre del 2004 al 1r. trimestre del 2008), repartidos en 36 municipios gracias a la ley 5128 que establece este esquema de distribución del que las comunas obtienen importantes beneficios".
Los pueblos de Andalgalá y Belén son los mas favorecidos gracias al emprendimiento Bajo La Alumbrera quien con el desarrollo de sus proyectos mineros, no solo generan importante mano de obra, sino que cada población se ve beneficiada indirectamente y a todo nivel, en su desarrollo comercial, aprovicionando insumos que las empresas requieren de los centros poblados mas cercanos a sus emprendimientos, aparte de los beneficios que dejan a nivel social y como Ud. indica en su comentario.
Estimado Dr. Peralta.
Muy Bueno su comentario. Espero la segunda parte.
He notado en el común de la gente, al igual que Ud,lo que extá expresado en su artículo.
De acuerdo a su análisis, este NO ABSOLUTO a la Minería ¿podría disminuir, o al menos paliarse, si las empresas le agregaran un valor al mineral que se exporta en bruto?
Veo que estas últimas en muchísimos casos, a través de la RSE, cubren graves falencias en materia de salud (infraestructura), desembolsando importantes sumas de dinero, supliendo obligaciones que son del Estado. Pero estas acciones no son recepcionadas con beneplácito por la gente. Al contrario: A menudo suelo escuchar: "¿Qué habrán obtenido éstos, a cambio de construir esta salita de 1º auxilios?". "Esto de la RSE es una coima disfrazada de legalidad".
Entonces la pregunta es: En lugar de invertir sumas de dinero en RSE, ¿Podrá alguna de estas grandes empresas procurar instalar por ejemplo, alguna fábrica de cables de cobre? Es una simple pregunta que me hago, aclarando desde ya mi total desconocimiento de lo que cuesta hacerlo, del mercado, de sus actores, etc.
Dr. Geólogo:
Los que camiamos todos los días la calle para llevar honestamente el pan a nuestros hijos, estamos cansados de que nos tiren sus títulos en la cara, como si eso garantizara algo sobre las "verdades" que sostienen, y sino fíjense en lo que sucede en Wall street, donde tambien se agolpan los doctores. Tiene razón ya no queremos razonar, odiamos a quienes por unos pocos pesos que llevan a sus bolsillos,entregan millones de los recursos naturales, que son de todos, y no de unos cuantos que se befician sin tener en cuanta en obsoluto de las consecuencias futuras. Dr. busque otra especialidad.
Al Dr (mèdico) Alfredo Jorge Etchevarne Parravicini.
Estimado Sr: Tengo la gran satisfacciòn de agradecerle sus comentarios acerca de mi artìculo "Minerìa y conflictos sociales. Primera parte", porque nunca hasta ahora habìa visto una confesiòn tan completa y sincera de las reales intenciones de quienes manifiestan profesar esta ideologìa "verde" antiminera y antidesarrollo industrial en la Argentina. No es que otros no las tengan o no las expresen, pero lo hacen tan parcial o fragmentariamente, "de pasada" y decorada con golpes de efecto, que siempre dejan alguna forma de escape por la tangente o usando el clàsico argumento de que "fueron tergiversados" o "malinterpretados".
En las conversaciones con gente que piensa mas o menos como yo, suele haber pruritos o dudas del tipo "¿serà realmente asì? o "¿seràn realmente devotos de la prehistoria?" . Con su respuesta señor mèdico, usted me entrega en bandeja una demostraciòn irrefutable, cosa que le agradezco pues, como dicen los abogados : "a confesiòn de parte, relevo de prueba". Dentro de 20 o 30 años, probablemente despuès de mi muerte, muchos dudaràn de que alguna vez hayan existido en la Argentina quienes profesaron ideologìas como la suya (a veces me parece una nueva religiòn) y hasta habrà quien me acuse de haber falsificado su comentario para acomodarlo a mis conveniencias. Por ello le pido que, ademàs de su nùmero de matrìcula profesional , tenga la amabilidad de facilitarme su nùmero de documento que, lamentablemente no apareciò en su comentario.
En cuanto a las sarcàsticas comillas que Ud usa para referirse a mi persona como "Doctor en geologìa", querìa poner en su conocimiento que, si bien algunas profesiones tienen derecho legal al uso del tìtulo de "Doctor" (caso de mèdicos, abogados , contadores pùblicos, no se si algùn otro, aunque entre ellos suele haber "Doctores " autènticos), para las demàs carreras universitarias se trata de un tìtulo de posgrado (Casos de Agronomìa, las diversas Ingenierìas, Agrimensura, Geologìa,Biologìa, Quìmica, etc, etc) que cada vez resulta mas difìcil conseguir y donde proclamarse "Doctor" sin serlo, es una grave falta ètica de usurpaciòn de tìtulos.
Le saluda atentamente un argentino que sueña con una Patria muy distinta que la que Ud parece pretender.
Dr Peralta Eduardo (Geòlogo)
DNI 7975695
Sr Coria y algún que otro "Doctor":
Si no fuera por los defensores del progreso (no fanáticos) ni Ud. ni el Dr. hubieran podido escribir las poco inteligentes líneas que se han publicado aquí. Repito sin ser reiterativo, que los que trabajamos en minería somos personas primero, en mi caso Licenciado en una universidad pública que me dio todos los medios y conocimientos para realizar mi profesión de la manera más responsable. Y si viera alguna anormalidad sería el primero en denunciarla.
Creo que toda la gente opositora a la minería debería hacerlo de formas más fundamentadas, y siempre teniendo el respeto debido por la capacidad que tenemos los profesionales que trabajamos en ella.
Y recuerden, si no fuera por el progreso no podrían estar leyendo ni respondiendo estas notas.
Sr. Coria,
el instinto de supervivencia es el más básico de todos los instintos. Sólo muy pocas personas sacrifican su vida para salvar la de otras, por lo general, las de sus seres más allegados y queridos. La mayoría se abstiene de obrar cuando hay riesgo de perder la vida. Otros son los llamados "héroes," aunque la mayoría creía que tenía una oportunidad de salir con vida.
Decir que "defender la vida" es una perogrullada, es perfectamente acertado porque TODO EL MUNDO sabe que lo más preciado en este mundo es la vida. Perogrulladas son las cosas que todo el mundo sabe y acepta, y no hace falta repetirlas. Si no defendemos la vida primero, ¿qué otra cosa vamos a defender que sea más importante que ella? ¿La salud del ambiente? Sí, pero primero la vida, porque la vida transcurre en un ambiente y sin vida no hay ambiente que pueda ser percibido por nadie. Si no hay testigos, no hay existencia de nada. Algo así como el Gato de Schroedinger... pero más complicado.