En ella se describe la realidad actual de la empresa en cuestión.
Es indispensable una buena auditoria a fin de estimar los riesgos inherentes
a la planta, tanto internos como externos. Se puede dividir en cuatro
grandes partes:
Infraestructura:
Abarca cantidad y ocupación del personal, características
edilicias y de servicios y maquinaria instalada, superficie ocupada
y superficie cubierta.
Proceso productivo:
Es una descripción completa de las etapas del o los procesos;
cantidades, almacenamiento y utilización de materias primas;
cantidades, almacenamiento, tratamiento y disposición final de
residuos sólidos y semisólidos, caudales, composición,
tratamiento y vuelco de los efluentes líquidos y vertido de efluentes
gaseosos.
Riesgos:
Se evalúan los distintos riesgos existentes en el microclima
laboral y las medidas adoptadas para su mitigación o anulación.
Para más información sobre riesgos del trabajo ver Seguridad
e Higiene, Medicina Laboral y Orientación Ambiental
Documentación:
Se analizan los elementos documentales que posee la empresa y aquellos
que figuran en trámite. Estos documentos pueden involucrar estudios
de impacto ambiental o auditorías anteriores, presentaciones
referidas a los efluentes, residuos y/o aparatos sometidos a presión,
permisos obtenidos, así como las actas cédulas requerimientos
o cartas documentos y sus contestaciones respectivas
No puede realizarse un correcto análisis del impacto ambiental
de un establecimiento industrial sin considerar las características
propias de su microclima laboral.
La calidad de los productos elaborados y la competitividad en
la colocación de los mismos están cada vez más
relacionadas con las condiciones de trabajo de los empleados y la gestión
ambiental de la empresa.