Los equipos de soldadura eléctrica son muy utilizados en la industria,
tanto en puestos fijos de trabajo como en operaciones de soldadura en
obras.
Como cualquier otra actividad industrial, la soldadura eléctrica
presenta ciertos riesgos que, por conocidos, pueden evitarse perfectamente
si se observan unas sencillas normas de seguridad en lo que se refiere
a:
La correcta
conexión del equipo a utilizar.
Verificación
y conservación de los cables conductores.
El manejo
y cuidado del equipo.
La realización
correcta de las operaciones.
Manejo
y transporte del equipo de soldar
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Los equipos deben desconectarse de la red, antes de ser trasladados
e, incluso, cuando van a ser limpiados o vayan a repararse.
Los cables de conexión a la red, así como los de soldadura, deben ser
enrollados prolijamente para ser transportados. Cuando los cables del
equipo opongan resistencia a su manejo, no se debe tirar de ellos, tampoco
deben ser arrastrados para ser transportados, de esta manera se pueden
producir roturas o el desgaste de los mismos.
Conexión segura del
equipo de soldar
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En el equipo deben distinguirse un circuito primario y un circuito
secundario. Las conexiones del equipo a la red (circuito primario) deben
ser realizadas por un especialista eléctrico. En la soldadura eléctrica
por arco, la tensión de trabajo es solo de 15 a 40 voltios aproximadamente,
sin embargo, la tensión cuando el equipo trabaja en vacío, es decir
, sin establecer el arco, puede ser mucho mayor. Por esta razón los
cables en mal estado constituyen un gran riesgo, incluso en los circuitos
secundarios.
Debido a la razón anteriormente mencionada es aconsejable que el soldador
revise el aislamiento de los cables antes de comenzar la tarea y eliminar
los que se encuentren dañados o en mal estado. Solo se debe utilizar
cables y empalmes en perfecto estado de conservación.
Durante la operación debe estar correctamente conectado el cable de
masa. Si los bornes de la máquina no se encuentran bien aislados o,
el equipo está tocando un cable de soldadura deteriorado, es posible
que la tensión en vacío se transmita a la carcasa del equipo y al conductor
de puesta a tierra conectado a ella.
En algunos casos los conductores de puesta a tierra de las herramientas
eléctricas utilizadas cerca de los equipos de soldar suelen calentarse
tanto (por efecto de las corrientes inducidas por la soldadura) que
llegan a fundirse sin que se note. Por ese motivo es necesario:
Conectar
directamente el cable de masa sobre la pieza a soldar.
Utilizar
herramientas eléctricas que tengan doble aislamiento.
Colocar
un aislante intermedio cuando la pieza a soldar se encuentra colgada.
Se debe también cortar la corriente antes de realizar cualquier manipulación
sobre la máquina, incluso moverla. No se debe dejar conectada la máquina
cuando se suspenda el trabajo o se realice un descanso.
Además no se debe permitir que los cables descansen sobre charcos, superficies
calientes, rebordes filosos, etc, o cualquier otro lugar que perjudique
su aislamiento.
Se debe evitar que los cables sean pisados por vehículos, o que las
chispas de la soldadura caigan sobre ellos. Los cables no deben cruzar
una vía de circulación sin estar protegidos mediante apoyos de paso.
Para evitar electrocuciones es necesario evitar que la tensión en
vacío descargue por el cuerpo del soldador. Por lo tanto se debe:
Llevar
puestos los guantes protectores.
Cambiar
los mangos en mal estado, tanto de la pinza como del equipo de soldar.
Utilizar
guantes al colocar el electrodo y , además, al desconectar la maquina.
No apoyar
la pinza sobre materiales conductores, siempre sobre materiales aislantes.
Además de los peligros propios de la electricidad existen otros riesgos,
por ejemplo los efectos de las radiaciones. Para evitar este peligro
el soldador debe utilizar pantalla protectora con cristales absorbentes.
Es conveniente comprobar que la pantalla no presente roturas que permitan
el paso de la luz, y que el cristal contra radiaciones sea el conveniente
de acuerdo a la intensidad o diámetro del electrodo. Para realizar el
pulido de la soldadura debe utilizarse gafas protectoras.
Hay que tener presente que no solo el soldador es el que esta expuesto
a los peligros de las radiaciones, los ayudantes también deben utilizar
las pantallas protectoras.
Tomar en cuenta que los rayos ultravioletas pueden producir ampollas
cuando actúan durante mucho tiempo sobre la piel desnuda, por este motivo
se aconseja nunca trabajar con las mangas arremangadas.
Para proteger los puestos de trabajo cercanos deben utilizarse pantallas
metálicas protectoras que encierren al soldador.
El equipo de protección personal del soldador debe estar compuesto por:
Pantalla
de protección de cara y ojos.
Guantes
de manga larga.
Mandil
de cuero.
Polainas
de apertura rápida.
Calzado
de seguridad.
Delantal
de cuero.
Protección
respiratoria.
Se debe evitar soldar con la ropa manchada con grasa, solventes, o
cualquier sustancia inflamable. Además hay que tener presente que la
ropa húmeda se convierte en conductora.
Se recomienda utilizar calzado aislante o dieléctrico cuando se este
soldado sobre pisos metálicos.
Los humos de soldadura contienen sustancias tóxicas cuya inhalación
puede ser nociva, por este motivo se debe soldar siempre en lugares
bien ventilados y, si es necesario, disponer de sistemas de extracción
localizada.
También es preciso tener en cuenta que ciertos solventes (como el tricloroetileno
y el percloroetileno) se descomponen por la acción del calor formando
un gases asfixiantes.
Soldadura
en recintos cerrados
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Para realizar trabajos de soldadura en recintos cerrados hay que tener
en cuenta ciertos aspectos:
Eliminar
los gases y vapores de la soldadura.
Comprobar
que la ventilación sea buena.
Nunca
se debe ventilar con oxígeno.
Usar ropa
difícilmente inflamable.
No utilizar
ropa de fibras artificiales fácilmente inflamables.
Soldar
con corriente continua, dado que esta es menos peligrosa que la alterna.