Las plantas de sinterización producen las siguientes emisiones:
Gases residuales y polvo con los componentes potencialmente relevantes
para el medio ambiente:
SO2,
NOx, CO2, HF, HCl, As, Pb, Cd, Cu, Hg, Tl, Zn
Entre los componentes del polvo, los metales pesados plomo, cadmio,
mercurio, arsenio y talio, en la medida en que estén presentes
en los materiales iniciales, tienen importantes efectos negativos
sobre el medio ambiente.
La importancia de las emisiones antropógenas de metales
pesados no se debe tanto a su tasa global de emisión como
a la elevadas densidad sobre una superficie o a su concentración
a nivel local. Las fábricas de la industria del hierro
y el acero se encuentran entre las industrias en cuyos alrededores
se dan las mayores tasas de inmisión de metales pesados
en el aire y en el suelo.
El polvo es interceptado por las instalaciones de depuración
de gases - normalmente filtros eléctricos - y devuelto
al proceso de sinterización. En condiciones normales de
funcionamiento las cargas de polvo en el gas depurado oscilan
entre 75 y 100 mg/m³. Como consecuencia de la devolución
continua al proceso, se puede producir una concentración
de metales pesados como p. ej. de plomo en el polvo de las plantas
sinterizadoras. Los polvos con fracciones muy elevadas de cinc
y plomo deberían conducirse a los procesos de reciclaje
de estos metales. Durante las detenciones por avería de
la cinta de sinterización se debe procurar que la depuradora
de gases siga funcionando al máximo rendimiento posible.
Además del despolvoramiento de la cinta, las instalaciones
de sinterización modernas tienen también sistemas
de despolvoramiento de los compartimentos, en los cuales se depura
el aire con polvo de las zonas de descarga, de descenso de la
carga, de la machacadora, etc. por filtración en caliente.
En razón de la composición de los materiales iniciales
se emiten compuestos inorgánicos de flúor y cloro,
así como dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno.
Hay que reducir drásticamente la emisión de dióxido
de azufre utilizando coque con menor contenido de azufre. La emisión
de sustancias tóxicas gaseosas se puede reducir también
aumentando la dosificación de cal. De esta forma se trasladan
las sustancias problemáticas al polvo filtrado. En el caso
de que las condiciones locales y la técnica de proceso
no permitan adoptar estas medidas primarias, se puede recurrir
a instalaciones de desulfuración en húmedo como
medidas paliativas; en este caso se trasladan algunas sustancias
problemáticas al agua residual. Debido a los grandes volúmenes
de gases residuales - hasta 106 m³/h - sólo se puede
realizar una desulfuración parcial. Por esta razón
deberían aplicarse preferiblemente medidas primarias. Las
concentraciones de dióxido de azufre en los gases depurados
rondan los 500 mg/m³