Doug J. McVittie
Diversidad de proyectos y actividades laborales
Muchas personas ajenas al sector de la construcción ignoran la
diversidad y grado de especialización de los trabajos acometidos
por esta industria, aunque a diario contemplan parte de los
mismos. Además de las demoras de tráfico causadas por la invasión
de las calzadas y las excavaciones en calles, el público puede
observar a menudo la construcción de edificios, de parcelaciones
y, a veces, el derribo de estructuras. Lo que se esconde a la vista,
en la mayoría de los casos, es el ingente volumen de trabajo especializado
que se realiza, bien como parte de un proyecto de nueva
planta, bien como parte de los trabajos de mantenimiento que se
llevan a cabo y que están asociados con casi todas las construcciones
del pasado.
La lista de actividades es muy variada, abarcando desde
trabajos de electricidad, fontanería, calefacción y ventilación,
pintura, trabajos de techado y pavimentación hasta trabajos
muy especializados como instalación o reparación de grúas
de pórtico, colocación de maquinaria pesada, ignifugación,
trabajos de refrigeración e instalación y pruebas de sistemas de
comunicaciones.
El valor de la construcción puede medirse en parte según el
importe de las licencias de construcción. La Tabla 93.4 muestra
el valor de la construcción en Canadá en 1993.
Los aspectos de seguridad y salud en el trabajo dependen en
gran medida de la naturaleza del proyecto. Cada tipo de
proyecto y cada actividad laboral presentan diferentes riesgos y
soluciones. A menudo, la gravedad, alcance o tamaño del
problema están relacionados a su vez con la dimensión del
proyecto.
Relaciones cliente-contratista
Los clientes son aquellos individuos, asociaciones, corporaciones
o autoridades públicas por encargo de los cuales se ejecuta una
construcción. La gran mayoría de las obras se realizan con
arreglo a contratos entre clientes y contratistas. Un cliente puede
elegir a un contratista en base a una prestación anterior, o a
través de un agente que puede ser un arquitecto o un ingeniero.
En otros casos, puede optar por pedir ofertas mediante anuncios
y licitaciones. El método que se use y la propia actitud del cliente
en relación con la salud y la seguridad pueden ejercer un
profundo efecto en la práctica de salud y seguridad del proyecto.
Por ejemplo, si un cliente opta por precalificar a los contratistas
para asegurarse de que cumplirán ciertos criterios, el
proceso elimina a los contratistas sin experiencia, a los que no
han acreditado una ejecutoria satisfactoria y a aquellos que no
cuentan con el personal cualificado requerido por el proyecto. Si
bien, con anterioridad, la ejecutoria en materia de salud y seguridad
no había sido una de las cualificaciones comúnmente solicitadas
o tenidas en cuenta por los clientes, en la actualidad está
ganando adeptos, primordialmente entre los clientes industriales
importantes y entre los organismos públicos que encargan servicios
de construcción.
Algunos clientes potencian la seguridad mucho más que otros.
En algunos casos, ello es debido al riesgo de daños a sus instalaciones
existentes cuando los contratistas tienen que entrar en ellas para realizar trabajos de mantenimiento o para la ampliación
de las mismas. Las compañías petroquímicas, en particular,
dejan bien claro que la ejecutoria de seguridad del contratista es
una condición clave del contrato.
A la inversa, aquellas firmas que optan por adjudicar el
proyecto por medio de una licitación abierta, sin calificación
previa, para lograr el precio más bajo, a menudo se topan con
contratistas posiblemente no cualificados para ejecutar la obra o
que toman atajos para ahorrar tiempo y materiales. Este procedimiento
puede tener un efecto adverso en el desarrollo de la
salud y la seguridad.
Tabla 93.4
• Importe de los proyectos de construcción en
Canadá, en 1993 (basado en el importe de
las licencias de construcción expedidas en el
mismo año).
Tipo de proyecto |
Importe ($ Can) |
% del total |
| Edificios residenciales (casas, apartamentos) |
38.432.467.000 |
40,7 |
Edificios industriales (fábricas, instalaciones
mineras) |
2.594.152.000 |
2,8 |
Edificios comerciales (oficinas, almacenes,
tiendas, etc). |
11.146.469.000 |
11,8 |
Edificios institucionales (escuelas,
hospitales) |
6.205.352.000 |
6.6 |
Otros edificios (terminales de aeropuertos,
estaciones de autobuses, granjas, etc.) |
2.936.757.000 |
3.1 |
| Instalaciones marítimas (muelles, dragados) |
575.865.000 |
0.6 |
| Carreteras y autopistas |
6.799.688.000 |
7,2 |
| Redes de agua y alcantarillado |
3.025.810.000 |
3,2 |
| Presas y regadíos |
333.736.000 |
0,3 |
| Energía eléctrica
(térmica/nuclear/hidráulica) |
7.644.985.000 |
8,1 |
| Ferrocarriles, teléfonos y telégrafos |
3.069.782.000 |
3,2 |
Gas y petróleo (refinerías, oleoductos,
gasoductos) |
8.080.664.000 |
8,6 |
| Otras obras civiles (puentes, túneles, etc.) |
3.565.534.000 |
3. 8 |
Total |
94.411.261.000 |
100 |
| Fuente: Statistics Canada 1993. |
Relaciones contratista-contratista
Mucha gente que no está familiarizada con la naturaleza de los
acuerdos contractuales corrientes en la construcción supone que
un contratista ejecuta la totalidad o, al menos, la mayor parte de
la construcción de la mayoría de edificios. Por ejemplo, si se trata
de la construcción de un nuevo edificio de oficinas, un complejo
polideportivo u otro proyecto de gran impacto, el contratista
general suele poner carteles y, a menudo, emblemas de la
compañía, para indicar su presencia y crear la impresión de que
es “su” proyecto. Años atrás, esta impresión podía haber sido
exacta hasta cierto punto, ya que algunos contratistas generales
realmente realizaban partes sustanciales del proyecto con
personal propio. Sin embargo, desde mediados del decenio
de 1970, muchos contratistas generales, por no decir la mayoría,
han asumido más el papel de dirección del proyecto en los
grandes proyectos y han contratado la casi totalidad del trabajo a
una red de subcontratistas, cada uno de los cuales es especialista
en una faceta particular del proyecto. (Véase la Tabla 93.5.).
De resultas de ello, el contratista general puede tener realmente
en la obra menos personal que algunos de los subcontratistas.
Incluso se da el caso de que el contratista principal no
tenga ningún personal implicado directamente en las actividades
constructivas, sino que se limita a dirigir el trabajo de los
subcontratistas. En la mayor parte de los proyectos importantes
del sector industrial, comercial e institucional (ICI), existen diferentes
niveles de subcontratistas. Típicamente, los subcontratistas
del nivel primario tienen contratos con el contratista
general. Sin embargo, estos subcontratistas, a su vez, subcontratan
parte de sus trabajos a otros subcontratistas de menor
dimensión o mayor especialización.
La influencia que este tejido de contratistas puede ejercer en
la salud y la seguridad es obvia si se compara con un lugar concreto como una fábrica. En un centro de trabajo típico de
una industria concentrada, sólo hay una entidad dirigente, la
empresa. Esta tiene la responsabilidad única sobre el centro, las
líneas de mando y comunicación son sencillas y directas, y se
aplica una misma filosofía corporativa. En un proyecto de construcción
puede haber diez o más entidades empresariales
(el contratista general y los subcontratistas habituales), y las
comunicaciones y la autoridad se transmiten por cauces más complejos, indirectos y a menudo confusos.
Tabla 93.5
• Contratistas/subcontratistas en proyectos
industriales/comerciales/institucionales
típicos.
| Director del proyecto/contratista
general |
Contratista de pintura |
| Contratista de movimiento de tierras |
Contratista de vidriería |
| Contratista de encofrados |
Contratista de albañilería |
| Contratista de ferralla |
Contratista de ebanistería y armarios |
| Contratista de estructuras metálicas |
Contratista de pavimentos |
| Contratista de instalaciones eléctricas |
Contratista de calefacción/
ventilación y aire acondicionado |
| Contratista de fontanería |
Contratista de cubiertas |
| Contratista de tabiquería en seco |
Contratista de paisajismo |
La atención prestada a la salud y seguridad por la persona o
empresa a cargo del proyecto, puede influir en el comportamiento
de los demás respecto a estos temas. Lo contrario
también es cierto.
Además, la salud y seguridad de la obra en su conjunto, puede
resultar afectada adversamente por la actuación de un subcontratista
(p. ej., si un/a subcontratista es descuidado/a, y deja
todo en desorden tras de sí al paso de su personal por la obra, su
actuación causará problemas al resto de subcontratistas en la
misma).
Generalmente, en estos centros de trabajo con multitud de
empresas, es más difícil la introducción y gestión de esfuerzos
normativos referentes a salud y seguridad. Puede resultar difícil
determinar la empresa responsable de ciertos riesgos o de tomar
ciertas soluciones, y cualquier control administrativo que puede
parecer eminentemente factible en un centro de trabajo con un
sólo patrono, necesitará una modificación considerable para
funcionar bien en este tipo de proyectos. Por ejemplo, la información
relativa a materiales peligrosos utilizados en un proyecto
debe impartirse a los que trabajan con ellos o en su proximidad,
y los trabajadores deben recibir la instrucción adecuada. En un
centro de trabajo fijo, con un sólo patrón, todo el material y la
información que le acompaña se obtiene, controla y comunica
mucho más fácilmente, mientras que en un proyecto de construcción,
cualquiera de los subcontratistas puede introducir
materiales peligrosos sin que el contratista general tenga la
menor noticia. Adicionalmente, los trabajadores empleados por
un subcontratista y que utilizan cierto material pueden haber
sido instruidos al respecto, mientras que los equipos que
trabajan para otro subcontratista en la misma zona pero
haciendo un trabajo totalmente diferente pueden tener una
ignorancia total del material y, sin embargo, estar expuestos al
mismo riesgo que los que lo emplean directamente.
Otro factor que surge en lo que concierne a las relaciones
contratista-contratista atañe al proceso de licitación. Un subcontratista
que presenta una oferta demasiado baja puede ejercer
recortes que afectarán a la salud y seguridad. En estos casos, el
contratista general debe asegurarse de que los subcontratistas
prestan su conformidad a las normas, especificaciones y leyes en
lo tocante a salud y seguridad. No es raro, en proyectos en los
que todos los implicados han presentado ofertas muy bajas,
observar la aparición de continuos problemas de salud y seguridad
aparejados con un traspaso excesivo de las responsabilidades,
hasta que las autoridades legales tienen que intervenir
para imponer una solución.
Un problema adicional está relacionado con la programación
de la obra y el impacto que la misma puede tener en la salud y
seguridad. Al haber varios subcontratistas en la obra a la vez, el
conflicto de intereses puede crear problemas. Cada contratista
quiere terminar su trabajo lo antes posible. Si dos o más contratistas
quieren ocupar el mismo sitio, o si uno tiene que trabajar
por encima del otro, pueden surgir problemas. Este problema es
más característico de la construcción que de una industria fija,
en la que los principales conflictos de intereses suelen darse
entre producción y mantenimiento.
Relaciones empresa-trabajador
Las distintas empresas en un proyecto determinado pueden tener
con sus empleados unas relaciones algo distintas de la que es
común en los centros de trabajo industriales fijos. Por ejemplo, los trabajadores sindicados en una fábrica tienden a pertenecer a un
sólo sindicato. Si la empresa necesita más operarios, les entrevista
y contrata, los nuevos empleados se hacen miembros de este
sindicato. Si hay antiguos trabajadores sindicados en paro,
vuelven a ser readmitidos de acuerdo con su antigüedad.
En la parte sindicada del sector de la construcción se aplica
un sistema totalmente diferente. Las empresas constituyen
asociaciones colectivas que luego negocian convenios con los
sindicatos de edificación y obras civiles. La mayoría de los
empleados no asalariados del sector contratados directamente
trabajan a través del sindicato. Si, por ejemplo, un contratista
necesita cinco carpinteros más en un proyecto, el contratista se
dirige al sindicato local de carpinteros y solicita que cinco
carpinteros se presenten a trabajar en el proyecto en un día
determinado. El sindicato notifica a los cinco miembros que
encabezan la lista de empleo, que deben presentarse a trabajar
en el proyecto con una empresa determinada. Según lo previsto
en el convenio colectivo entre la patronal y el sindicato,
el contratista puede dar los nombres de los que quiere contratar
o puede seleccionar a algunos de la lista. Si no hay miembros
afiliados disponibles para cumplimentar la solicitud, el patrono
puede contratar trabajadores temporeros que se afiliarán al
sindicato, o éste puede buscar trabajadores expertos de otros
locales sindicales para poder responder a la petición.
En caso de que no haya sindicatos, las empresas utilizan
distintos procedimientos para reforzar su plantilla. Entre ellos,
los más comúnmente utilizados consisten en ofertas de empleo
previas, oficinas de trabajo locales, transmisión oral y por medio
de anuncios en la prensa local.
No es raro que los trabajadores sean contratados por
varias empresas diferentes en el curso de un año. La duración
del empleo varía con la naturaleza del proyecto y el volumen del
trabajo a desarrollar. Esto representa una carga administrativa
importante para los contratistas de la construcción, en comparación
con sus homólogos en la industria fija (conservación de
archivos para liquidaciones del impuesto de la renta, indemnizaciones
laborales, seguro de desempleo, cuotas sindicales,
pensiones, permisos y otros aspectos legales o contractuales).
Esta situación presenta unos retos singulares frente al típico
centro de trabajo de una industria fija. La formación y las
cualificaciones no sólo han de ser normalizadas, sino también
transferibles de una obra a otra, de un sector a otro. Estas
importantes cuestiones afectan a la industria de la construcción
de un modo más profundo que a las industrias fijas. Las
empresas de la construcción esperan que los trabajadores se
incorporen al proyecto con ciertas capacitaciones y habilidades.
En la mayoría de los oficios, esto se logra mediante un exhaustivo
programa de aprendizaje. Si un contratista solicita cinco
carpinteros, espera que el día que los necesita se encontrará en
la obra con cinco especialistas cualificados. Si las normas de
salud y seguridad requieren una formación especial, la empresa
necesita poder acceder a una bolsa de trabajadores con esta
preparación, ya que no es fácil impartirla en el momento en
que el trabajo ha de comenzar. Un ejemplo de ello es el
Programa de Trabajador Certificado que se requiere en los
mayores proyectos de construcción en Ontario, Canadá, que
implica la existencia de comités conjuntos de salud y seguridad.
Puesto que esta formación generalmente no forma parte del
programa de aprendizaje, tuvieron que desarrollarse programas
de formación alternativos para crear un fondo de trabajadores
preparados.
A medida que se dé mayor importancia a la formación especializada
o, al menos, a la confirmación del nivel de cualificación,
los programas de formación realizados conjuntamente con
los sindicatos de la construcción probablemente crecerán en
alcance, número y variedad.
Relaciones intersindicales
La estructura sindical es reflejo de las especializaciones de los
contratistas dentro del sector. En un proyecto típico de construcción,
en un momento dado, cinco o más oficios pueden coincidir
en la obra. Ello implica muchos problemas análogos a los creados
por la existencia de varios patronos. No sólo hay que atender a
intereses encontrados, sino que los canales de autoridad y comunicación
se complican y, a veces, se rarifican en comparación con
un centro de trabajo con una sola empresa y un solo sindicato.
Ello influye en muchos aspectos de la salud y la seguridad. Por
ejemplo, ¿Qué trabajador o sindicato representará a todos los
trabajadores del proyecto si la norma exige el nombramiento de
un representante de salud y seguridad? ¿Quién ha de recibir
formación, quién la impartirá y sobre qué materia?
En el caso de rehabilitación y reincorporación de los trabajadores
lesionados, las opciones son mucho más limitadas para los
trabajadores cualificados de la construcción que para sus homólogos
de las industrias fijas. Por ejemplo, un obrero lesionado en
una fábrica puede incorporarse a cualquier otro trabajo, sin
necesidad de traspasar importantes barreras jurisdiccionales
entre dos sindicatos, porque lo habitual es que en la fábrica haya
un solo sindicato. En la construcción, cada sindicato tiene una
jurisdicción claramente definida sobre el tipo de trabajo que sus
miembros pueden efectuar. Esto limita en gran manera las
opciones de los trabajadores lesionados que no están capacitados
para los cometidos que realizaban antes de sus lesiones, pero
que, a pesar de ello, podrían realizar otros trabajos en el mismo
centro de trabajo.
De vez en cuando se suscitan disputas jurisdiccionales acerca
de qué sindicato debe realizar ciertos tipos de tareas que tienen
connotaciones de salud y seguridad. Entre éstas cabe incluir el
montaje de andamios, el manejo de grúas con pluma sobre
camión, la retirada de amianto y el estibado. Es preciso que las
normas en estos sectores tengan en cuenta las incumbencias
jurisdiccionales, en especial en lo relativo a autorizaciones y
formación.
Carácter dinámico de la construcción
Los centros de trabajo de la construcción son, en muchos
aspectos, totalmente distintos de los de las industrias fijas. No sólo
son diferentes, sino que cambian constantemente. Al contrario
que una fábrica que funciona en un sitio determinado día tras
día, con la misma maquinaria, los mismos trabajadores,
los mismos procesos y, generalmente, las mismas condiciones,
los proyectos de construcción se desarrollan y cambian de un día
para otro. Se levantan paredes, llegan nuevos trabajadores de
distintos oficios, las empresas cambian cuando se terminan los
trabajos asignados, y casi todos los proyectos se ven afectados,
en algún grado, por los cambios climáticos.
Cuando se termina un proyecto, los trabajadores y las
empresas se marchan a otras obras para empezar de nuevo. Esto
nos indica el carácter dinámico del sector. Algunos patronos
trabajan en varias ciudades, provincias, regiones o incluso países
diferentes. Del mismo modo, muchos trabajadores especializados
se trasladan con el trabajo. Estos factores influyen en
muchos aspectos de la salud y seguridad, incluyendo las indemnizaciones
a los trabajadores, las normas de salud y seguridad,
la cuantificación del rendimiento y la formación.
Resumen
El sector de la construcción se enfrenta a unas condiciones muy
distintas de las de una industria fija. Estas condiciones deben
tenerse en cuenta al considerar las estrategias de control y pueden
ayudar a explicar la razón de que las cosas se hagan de un modo
diferente en este sector. Las soluciones desarrolladas con los datos
suministrados tanto por los trabajadores como por la dirección, que conocen las condiciones y la manera de tratarlas con efectividad,
ofrecen la mejor oportunidad para mejorar la salud y
seguridad.
Fuente: www.cdc.gov/eLCOSH