Scott P. Schneider
Las herramientas son particularmente importantes en los trabajos
de construcción. Se usan fundamentalmente para unir elementos
(p. ej., martillos o pistolas de clavar) o para separarlos (martillos
perforadores y sierras). Las herramientas se clasifican frecuentemente
en herramientas de mano y herramientas mecánicas. Las herramientas
de mano incluyen todas las herramientas sin motor, tales
como martillos y alicates. Las herramientas mecánicas se dividen
en varias clases, según de la fuente de energía que utilicen: herramientas
eléctricas (movidas por electricidad); herramientas
neumáticas (movidas por aire comprimido); herramientas de
combustible líquido (generalmente movidas por gasolina), herramientas
activadas por pólvora (generalmente accionadas por un
explosivo y que funcionan como una pistola) y herramientas
hidráulicas (movidas por la presión de un líquido). Cada tipo
presenta problemas de seguridad particulares.
Las herramientas manuales incluyen una gran variedad de herramientas,
desde hachas a llaves de tuerca. El riesgo fundamental
con este tipo de herramientas es recibir golpes propinados por la
herramienta o por la pieza con que se estátrabajando. Las
lesiones oculares son muy corrientes al usar las herramientas
manuales: por ejemplo, un trozo de madera o de metal
puede salir volando e introducirse en un ojo. Algunos de
los problemas más importantes se suscitan por el uso de una
herramienta inadecuada para un trabajo o de una herramienta
carente de un mantenimiento adecuado. El tamaño de la
herramienta es importante: hombres y mujeres con manos relativamente
pequeñas tienen dificultad para el manejo de herramientas
de gran tamaño. Las herramientas embotadas pueden
dificultar el trabajo, exigir un esfuerzo mayor y producir más
lesiones. Un cincel con la punta roma puede estallar con el
impacto y lanzar trozos por el aire. Es también importante que
la superficie de trabajo sea adecuada. El corte de material con
un ángulo inadecuado puede producir pérdida de equilibrio y
lesiones. Además, las herramientas manuales pueden producir
chispas que pueden ocasionar explosiones si se está trabajando
junto a líquidos o vapores inflamables. En tales casos se necesitan
herramientas antichispa, como las fabricadas con latón o
aluminio.
Las herramientas mecánicas, en general, son más peligrosas
que las manuales, porque la potencia es mayor. Los principales
peligros originados por las herramientas mecánicas se deben a
un arranque accidental y a resbalones o pérdida de equilibrio
durante su manejo. La fuente de energía también puede
causar lesiones o muerte, por ejemplo, por electrocución al
trabajar con herramientas eléctricas o por explosión de gasolina
causada por herramientas de combustible líquido. La mayoría
de las herramientas mecánicas están dotadas de una protección
de sus partes móviles cuando la herramienta no está funcionando.
Estas protecciones necesitan estar en perfectas condiciones
de trabajo y no ser invalidadas. Una sierra circular
portátil, por ejemplo, deberá tener una protección superior que
cubra la mitad superior de su hoja y una protección inferior
retráctil que cubra los dientes cuando la máquina no funciona.
La protección retráctil deberá volver automáticamente a cubrir
la mitad inferior de la hoja cuando la herramienta deje de
funcionar. Las herramientas mecánicas suelen tener interruptores
de seguridad que desconectan la herramienta tan pronto
como se acciona el interruptor. Otras herramientas están
provistas de retenes que deben accionarse antes de que la
máquina pueda funcionar. Un ejemplo es una máquina de fijación
que tiene que ser presionada contra una superficie antes de
poder dispararse.
Uno de los riesgos principales de las herramientas eléctricas es el
peligro de electrocución. Un cable pelado o una herramienta sin
toma de tierra (que cerrará el circuito eléctrico con tierra en
caso de emergencia) puede hacer que la electricidad pase por el
cuerpo y produzca la muerte por electrocución. Ello se puede
evitar usando herramientas con doble aislamiento (cables
aislados en una carcasa aislada), herramientas conectadas a
tierra e interruptores para el caso de fallo de la puesta a tierra
(que detectan la ausencia de electricidad en un cable y desconectan
la herramienta automáticamente); no usando nunca
herramientas eléctricas en sitios húmedos o con agua; y usando
guantes aislantes y calzado de seguridad. Los cables de conexión
tienen que protegerse de posibles daños y abusos.
Otros tipos de herramientas mecánicas incluyen las de disco
abrasivo motorizadas, como muelas, cortadoras o pulidoras,
que acarrean el riesgo de desprendimiento de trozos despedidos
por el disco. Deberá comprobarse el disco para asegurarse de
que no tenga grietas y de que no se partirá y volará en pedazos
durante su uso. Deberá girar libremente sobre su eje. La persona
que lo maneje no se situará nunca delante del disco cuando éste
se ponga en marcha, por precaución ante su posible rotura. Es
esencial el uso de protecciones oculares cuando se manejen estas
herramientas.
Entre las herramientas neumáticas se incluyen cinceladoras, taladros,
martillos y lijadoras. Algunas herramientas neumáticas
disparan elementos de fijación a alta velocidad y presión contra
las superficies y, de resultas de ello, encierran el riesgo de
disparar estos elementos contra el usuario u otras personas. Si el
objeto a fijar es delgado, la fijación puede atravesarlo y golpear a
alguien a una cierta distancia. Estas herramientas pueden ser
ruidosas y causar sordera. Las mangueras de aire deberán estar
firmemente conectadas antes de su uso para evitar que se desconecten
y den latigazos. Asimismo deberán protegerse de posibles
daños y abusos. Nunca se apuntará a nadie, ni siquiera a uno
mismo, con las pistolas de aire comprimido. Se usarán las
protecciones de ojos, cara y auditivas. Quienes manejen los
martillos picadores deberán usar calzado de protección por si
estas pesadas herramientas les caen encima.
Las herramientas accionadas por gas presentan riesgos de explosión
del combustible, en particular durante su llenado. Deberán
llenarse sólo después de su parada y enfriamiento. Si se llenan
en un espacio cerrado debe habilitarse una buena ventilación. El
empleo de estas herramientas dentro de un recinto cerrado
también puede causar problemas por exposición al monóxido de
carbono.
Las herramientas activadas por pólvora actúan como pistolas
cargadas y deberán ser manejadas exclusivamente por personal
experimentado en su uso. Nunca se deberán cargar hasta inmediatamente
antes de su uso y nunca se dejarán cargadas y abandonadas.
El disparo implica dos movimientos: posicionar la
herramienta y apretar el gatillo. Las herramientas activadas por
pólvora requerirán al menos 5 libras (2,3 kg) de presión contra la
superficie antes de poder dispararse. Estas herramientas no se
usarán en atmósferas explosivas. Nunca se apuntará a nadie
con ellas deberán inspeccionarse antes de usarlas. Estas herramientas
deberán llevar un dispositivo protector de seguridad a la
salida del cañón para evitar que despidan fragmentos voladores
en el momento del disparo. Las herramientas defectuosas
deberán ser retiradas del servicio inmediatamente y etiquetadas
o condenadas para asegurarse de que nadie las use hasta que
estén reparadas. Las herramientas activadas por pólvora para
aplicaciones de fijación no se dispararán contra materiales que
el clavo pueda atravesar y dar a alguien, ni deberán aplicarse
cerca de un borde, en cuyo caso el material podría astillarse y
romperse.
Las herramientas hidráulicas deberán funcionar con un fluido
resistente al fuego y su manejo se hará a presiones de seguridad.
Un gato deberá tener un mecanismo de seguridad que evite que
se le haga actuar a demasiada altura y deberá llevar indicados
de un modo visible sus límites de carga. Los gatos tienen que
apoyarse sobre una superficie nivelada, centrados, actuar sobre
otra superficie nivelada y, para un manejo seguro, la fuerza debe
aplicarse uniformemente.
En general, las herramientas se inspeccionarán antes de
usarlas, debiendo estar en buen estado de mantenimiento, se
manejarán de acuerdo con las instrucciones del fabricante y
estarán dotadas de sistemas de seguridad (p. ej., protecciones).
Los operarios que las manejen deben utilizar el equipo de
protección adecuado (EPI), como gafas de seguridad.
Las herramientas pueden encerrar otros tres riesgos que, a
menudo, son ignorados: vibraciones, sobreesfuerzos y torceduras.
Las herramientas mecánicas originan un riesgo considerable
de vibración en los operarios. El ejemplo más conocido es
la vibración producida por las motosierras, que pueden causar la
dolencia de “dedos blancos”, por la que los nervios y los vasos
sanguíneos de las manos resultan dañados. Otras herramientas
mecánicas pueden representar una peligrosa exposición a vibraciones
de los trabajadores de la construcción. Siempre que sea
posible, los trabajadores y los contratistas deberán adquirir
herramientas en las que la vibración se ha reducido o eliminado;
no se ha demostrado que los guantes antivibraciones hayan
resuelto el problema.
Las herramientas de diseño defectuoso pueden contribuir
asimismo a la fatiga debido a posturas o empuñaduras inconvenientes
que, a su vez, también pueden originar accidentes.
Muchas herramientas no están diseñadas para el manejo
por operarios zurdos o por individuos con manos pequeñas. El
uso de guantes puede dificultar el agarre adecuado de
una herramienta, y requiere apretar más para manejar las
herramientas mecánicas, lo cual puede causar una fatiga excesiva.
El uso de herramientas por los operarios de la construcción
para trabajos repetitivos, puede ser también la causa de
trastornos traumáticos cumulativos, como síndrome del túnel
carpal o tendinitis. El uso de la herramienta idónea para
el trabajo, y la elección de herramientas con características óptimas de diseño que se sientan más cómodas en la mano
mientras se realiza el trabajo, pueden ayudar a evitar estos
problemas.
Fuente: www.cdc.gov/eLCOSH