Hans Göran Linder
Los trabajos de la construcción han experimentado cambios
importantes. El sector, que antaño dependía de la destreza artesanal
con sencillas ayudas mecánicas, hoy en día se basa en gran
medida en máquinas y equipos.
Los nuevos equipos, máquinas, materiales y métodos han
contribuido al desarrollo del sector. Hacia mediados del siglo
XX aparecieron las grúas de edificación, así como materiales
nuevos, como el hormigón ligero. Con el transcurso del tiempo,
el sector comenzó a usar elementos de construcción prefabricados
junto con nuevas técnicas para la construcción de edificios.
Los proyectistas empezaron a usar los ordenadores. Gracias a equipos como los elevadores, algunos de los trabajos se han
simplificado en términos de esfuerzo físico, pero también se han
hecho más complejos.
En lugar de materiales básicos, de tamaño reducido, como
ladrillos, tejas, tablones y hormigón ligero, hoy en día se usan
corrientemente elementos de construcción prefabricados. El
equipo se ha ampliado desde sencillas herramientas manuales y
facilidades de transporte hasta una compleja maquinaria. Del
mismo modo, los métodos de trabajo han cambiado: por
ejemplo, desde llevar el hormigón en carretillas hasta bombearlo
y desde la elevación de materiales a mano al izado de elementos
integrados con ayuda de grúas.
Cabe esperar que sigan apareciendo innovaciones en equipos,
máquinas y materiales.
Directivas de la Comunidad Europea relativas a
la salud y seguridad de los trabajadores
En 1985, la Comunidad Europea (CE) decidió un “Nuevo
enfoque de la armonización y normas técnicas” a fin de facilitar
el libre movimiento de mercancías. Las directivas de este “nuevo
enfoque” son leyes comunitarias que establecen exigencias esenciales
para la salud y la seguridad que se deben cumplimentar
antes de que los productos puedan suministrarse entre los países
miembros o importados a la Comunidad. Un ejemplo de directiva
con un nivel fijo de exigencias es la Directiva de maquinaria
(Consejo de las Comunidades Europeas 1989). Los productos que
cumplen las exigencias de esta directiva llevan un distintivo y
pueden ser suministrados en cualquier territorio de la CE.
Existen sistemas análogos para los productos cubiertos por la
Directiva de productos de construcción (Consejo de las Comunidades
Europeas 1988).
Además de las directivas con este nivel de exigencias fijo,
existen directivas que establecen los criterios mínimos de las
condiciones de los lugares de trabajo. Los Estados miembros de
la Comunidad deben cumplir estos criterios o, en su caso,
cumplir un nivel de seguridad más estricto estipulado en su
normativa nacional. De relevancia específica para el trabajo en
la construcción son la Directiva sobre las condiciones mínimas
de salud y seguridad en el trabajo para el uso de maquinaria por
los trabajadores (89/655/CEE) y la Directiva sobre las condiciones
mínimas de salud y seguridad en obras de construcción
móviles y provisionales (92/57/CEE).
Andamios
Uno de los tipos de equipo de construcción que afectan a
menudo a la seguridad de los trabajadores son los andamios,
medio fundamental para habilitar una superficie de trabajo en
altura. Los andamios se usan en conexión con la construcción,
reconstrucción, restauración, mantenimiento y trabajos de revisión
de los edificios y otras estructuras. Los componentes de los
andamios pueden ser usados para otras construcciones, como
torres de apuntalamiento (que no se consideran andamios), o
para el montaje de estructuras provisionales, como graderíos
(es decir, asientos para espectadores) y escenarios para conciertos
y otras representaciones públicas. Muchas lesiones laborales están
relacionadas con su uso, en particular las causadas por caídas de
altura (véase también el apartado “Ascensores, escaleras mecánicas
y montacargas” en este capítulo).
Los andamios de apuntalamiento se pueden montar usando
tubos verticales y horizontales conectados por piezas especiales.
Los andamios prefabricados se montan con piezas fabricadas de
acuerdo con procedimientos normalizados y que van unidas
permanentemente a los dispositivos de fijación. Existen varios
tipos: el tipo tradicional o modular para la construcción de
fachadas, las torres de acceso móviles (TAM), los andamios para
artesanos y andamios colgantes.
- Ajuste vertical del andamio
Las plataformas de trabajo de un andamio generalmente permanecen
estacionarias. Sin embargo, algunos andamios tienen plataformas
de trabajo que se pueden desplazar verticalmente a
diferentes posiciones; pueden ir suspendidas de cables que las
suben y bajan, o pueden apoyarse sobre el terreno y ser desplazadas
por medio de elevadores o cabrestantes hidráulicos.
Montaje de andamios de fachada prefabricados
El montaje de andamios de fachada prefabricados deberá hacerse
de acuerdo con las siguientes recomendaciones:
- El fabricante deberá facilitar instrucciones detalladas para el
montaje, las cuales se conservarán en el lugar de trabajo y el
montaje deberá ser supervisado por personal competente. Se
tomarán precauciones para proteger a las personas que pasen
por debajo del andamio, acordonando la zona, erigiendo un
andamio adicional que sirva de paso cubierto de peatones, o
creando un voladizo de protección.
- La base del andamio se colocará sobre una superficie firme y
nivelada. Se colocará una placa de base metálica regulable
sobre los tablones o los tableros, a fin de crear una superficie
suficiente para la distribución de la carga.
- Un andamio que esté a más de 2 a 3,5 m sobre el suelo deberá
estar equipado con protecciones de caídas, comprendiendo
una barandilla a una altura mínima de 1 m sobre la plataforma,
una barandilla intermedia y un rodapié. Para trasladar
herramientas y materiales dentro y fuera de la plataforma, se
puede practicar el hueco menor posible en la barandilla, con
un tope inferior y barandillas a ambos lados del mismo.
- Se deberá habilitar un acceso al andamio para que se efectúe
normalmente a través de escaleras fijas y no portátiles.
- El andamio deberá estar firmemente sujeto a la fábrica del
edificio, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
- La estabilidad del andamio deberá reforzarse mediante
elementos diagonales u horizontales (arriostramientos), de
acuerdo con las instrucciones del fabricante.
- El andamio deberá estar lo más próximo posible a la fachada
del edificio; si la separación es superior a 300 mm, puede ser
necesaria una segunda barandilla por la parte interior de la
plataforma.
- Si se emplean tablones para formar la plataforma, éstos deben
estar sujetos firmemente a la estructura del andamio. Una
norma europea de próxima aparición estipula que la flecha
(comba) no será superior a 25 mm.
Figura 93.9
• Excavación mecánica en una obra en
Francia.
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- Maquinaria de movimiento de tierras
La maquinaria para el movimiento de tierras está diseñada
fundamentalmente para aflojar, recoger, mover, transportar y
distribuir o nivelar la roca o la tierra, y reviste gran importancia
en la construcción, las obras públicas y los trabajos agrícolas e
industriales (véase la Figura 93.9). Usadas adecuadamente, estas
máquinas son versátiles y pueden eliminar gran parte de los
riesgos relacionados con la manipulación manual de materiales.
Este tipo de maquinaria es altamente eficiente y se usa en el
mundo entero.
Las máquinas de movimiento de tierras empleadas en los
trabajos de construcción y obras públicas incluyen tractores con
topadora (bulldozers), cargadoras, retrocargadoras (véase la
Figura 93.10), excavadoras hidráulicas, volquetes, traíllas, niveladoras,
tendedoras de tuberías, zanjadoras, compactadoras de
terraplenes y excavadoras de cable.
La maquinaria de movimiento de tierras puede poner en
peligro al maquinista y al personal que se halle trabajando en su
proximidad. El siguiente resumen de los riesgos asociados con
estas máquinas está basado en la Norma EN 474-1 de la Comunidad
Europea (Comité Europeo de Normalización 1994).
Señala los factores relacionados con la seguridad, que se deben
considerar cuando se adquieren y emplean estas máquinas.
La máquina debe estar dotada de un acceso seguro al puesto del
maquinista y a las zonas de mantenimiento.
El mínimo espacio habilitado para el maquinista deberá permitir
todas las maniobras necesarias para el manejo seguro de la
maquinaria sin fatiga excesiva. No debe existir la posibilidad de
que el maquinista tenga un contacto accidental con las ruedas o
las orugas o con el equipo de trabajo. El sistema de escape del
motor deberá expulsar el gas lejos del puesto del maquinista.
Una máquina con un motor de rendimiento superior a 30 kW
deberá estar equipada con una cabina para el maquinista. Las
máquinas cuyo motor sea de una potencia inferior a 30 kW
deberán equiparse con una cabina, en el caso de que se destinen
a un trabajo en que la calidad del aire es insalubre. Se efectuará
la medición del nivel de ruido transmitido por el aire, producido
por excavadoras, tractores, cargadoras y retroexcavadoras, de
acuerdo con la norma internacional de ruidos exteriores aerotransportados
emitidos por maquinaria de movimiento de tierras
(ISO 1985b).
La cabina deberá proteger al maquinista de las condiciones
atmosféricas predecibles. El interior de la cabina no deberá
presentar bordes cortantes o ángulos agudos que puedan
lesionar al maquinista si se cae o resulta lanzado contra los
bordes o ángulos. Los tubos y las mangueras situados dentro de
la cabina y que contengan fluidos peligrosos, a causa de su
presión o temperatura, deberán estar reforzados y protegidos.
La cabina deberá tener una salida de emergencia independiente
de la entrada habitual. La altura mínima del techo sobre el
asiento (es decir, el punto índice del asiento) depende del tamaño
del motor de la máquina; para motores entre 30 y 150 kW
deberá ser 1.000 mm. El vidrio deberá ser inastillable. El nivel
de ruido en el puesto del maquinista no excederá de 85 dBA
(ISO 1985c).
El diseño del puesto del maquinista permitirá que éste divise
las zonas de trabajo y desplazamiento de la máquina, preferentemente
sin necesidad de inclinarse hacia delante. Si la visibilidad
del maquinista resulta clara, espejos o cámaras a distancia
con un monitor visible para el maquinista, le permitirán ver la
zona de trabajo.
La ventana anterior y, si es necesario, la posterior, deberán
estar equipadas con limpia y lavaparabrisas motorizados.
Deberán estar provistas de dispositivos para eliminar el vaho y el
hielo de, como mínimo, la ventana anterior de la cabina.
- Protección de vuelco y de caída de objetos
Las cargadoras, topadoras, traíllas, niveladoras, volquetes articulados
y cargadoras con retroexcavadora de una potencia superior
a 15 kW deberán tener una estructura que las proteja contra el
vuelco. Las máquinas que se vayan a usar en lugares en los que
existe el riesgo de caída de objetos deberán ser diseñadas para
ello y equipadas con una estructura que proteja al maquinista de
las caídas de material.
La maquinaria prevista para un maquinista sentado deberá estar
equipada con un asiento ajustable que le mantenga en una posición
estable y que le permita controlar la máquina en todas las
condiciones de trabajo previstas. Los ajustes necesarios para acoplarlo a la talla y peso del maquinista deberán poder efectuarse
fácilmente sin ayuda de herramientas.
Figura 93.10
• Modelo de retroexcavadora con pala
cargadora y dirección articulada

La máquina es versátil. Se puede emplear para excavar, cargar y elevar cargas. La articulación de la
máquina permite utilizarla en espacios reducidos.
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Las vibraciones transmitidas por el asiento del maquinista
cumplirán la normativa internacional aplicable en materia de
vibraciones (ISO 1982) para tractores-topadora, cargadoras
y tractores-traílla.
Los mandos principales, indicadores, palancas, pedales, interruptores
y demás, deberán estar seleccionados, diseñados y
dispuestos de modo que su definición sea clara, con rótulos legibles
y dentro del alcance del maquinista. Los mandos de los
componentes de la máquina deberán estar diseñados de modo
que no se puedan poner en marcha o mover accidentalmente,
incluso si están expuestos a interferencias de equipos de radio o
telecomunicaciones.
Los pedales deberán ser de un tamaño y forma adecuados;
deberán estar forrados con material antideslizante y estar
adecuadamente distanciados. Para evitar confusiones, la
máquina deberá ser diseñada de modo que pueda manejarse
como si fuera un vehículo a motor, con los pedales situados en la
misma disposición (esto es, el embrague a la izquierda, el freno
en el centro y el acelerador a la derecha).
La maquinaria de movimiento de tierras con mando a
distancia deberá diseñarse de modo que se pare automáticamente
y quede inmovilizada si se desactivan los mandos o se
interrumpe su alimentación de energía.
La maquinaria de movimiento de tierras deberá estar equipada
con:
- luces de parada e indicadores de dirección en las máquinas
diseñadas para una velocidad de desplazamiento superior a
30 km/h
- un dispositivo acústico de alarma, controlado desde el puesto
del maquinista y cuyo nivel acústico sea, al menos, de 93 dBA
a una distancia de 7 m desde el extremo anterior de la
máquina, y
- un dispositivo que permita la instalación de una luz
parpadeante.
- Movimiento incontrolado
El reptado (derrape) desde la posición de paro, por cualesquiera
razones (p. ej., fugas internas) que no sean las de sus mandos, no
podrá constituir un riesgo para los que circulen a su lado.
- Sistemas de dirección y frenado
El sistema de dirección será tal que el control de la dirección se
mueva en la misma dirección que se pretende que tome la
máquina. El sistema de dirección de las máquinas con neumáticos
de goma, con una velocidad de desplazamiento superior a
20 km/h, deberá cumplir la norma internacional para sistemas
de dirección (ISO 1992).
La maquinaria deberá estar equipada con sistemas de frenado
de servicio, secundario y de estacionamiento que actúen con
eficacia en todas las condiciones previsibles de servicio, carga,
velocidad, características y pendiente del terreno. El maquinista
podrá reducir la velocidad y parar la máquina por medio del
freno de servicio. Para el caso de que éste último falle, se
dispondrá de un freno secundario. También se dispondrá un
dispositivo mecánico de estacionamiento, a fin de evitar que la
máquina se mueva cuando se encuentra parada, y que sea
capaz de permanecer en la posición que se adopte. El sistema
de frenado también cumplirá la normativa internacional de
sistemas de frenado (ISO 1985a).
Para posibilitar el trabajo nocturno o en condiciones polvorientas,
las máquinas de movimiento de tierras estarán equipadas
con luces de tamaño y brillo suficientes para iluminar adecuadamente
las zonas de trabajo y maniobra.
La maquinaria de movimiento de tierras, incluidos sus componentes
y aditamentos, se proyectará y construirá de modo que
permanezca estable en las condiciones de funcionamiento
previstas.
Los dispositivos cuyo objeto es aumentar la estabilidad de la
maquinaria de movimiento de tierras en el modo de trabajo,
como estabilizadores y bloqueos de eje oscilantes, deberán estar
equipados con dispositivos de enclavamiento que los mantengan
en posición, incluso en el caso de fallo de la manguera
hidráulica.
Las protecciones y cubiertas se diseñarán de modo que se
mantengan fijas en su ubicación. Cuando el acceso sólo sea necesario
en raras ocasiones, las protecciones se fijarán y acoplarán de
modo que solamente se puedan desmontar con ayuda de herramientas
o llaves. Siempre que sea posible, las protecciones permanecerán
sujetas con bisagras a la máquina cuando se abran. Las
cubiertas y protecciones deberán estar equipadas con un sistema
de apoyo (muelles o cilindros de gas) para asegurarlas en su posición
abierta con viento de hasta 8 m/s de velocidad.
Los componentes y conductores eléctricos se instalarán de modo
que se evite la abrasión de los cables y otros posibles deterioros
por el uso, así como su exposición al polvo y condiciones ambientales
que puedan causar su deterioro.
Las baterías de alimentación estarán provistas de asas y firmemente
sujetas en una posición adecuada, de modo que su desconexión
y desmontaje se pueda realizar también con facilidad.
Como alternativa, un interruptor de fácil acceso situado entre la
batería y la tierra permitirá el aislamiento de la primera del
resto de la instalación eléctrica.
- Depósitos de combustible y fluidos hidráulicos
Los depósitos para combustibles, fluidos hidráulicos y de otros
tipos deberán estar provistos de dispositivos para mitigar cualquier
presión interna en caso de apertura y reparación. Deberán
tener un fácil acceso para su llenado y estar provistos de tapones
de cierre con llave.
- Protección contra el fuego
El suelo y el interior del puesto del maquinista se fabricarán con
materiales ignífugos. Las máquinas cuyos motores tengan una
potencia superior a 30 kW estarán dotadas de un sistema de
extinción de incendios integrado o dispondrán de un alojamiento
para un extintor de incendios de fácil acceso para el maquinista.
Las máquinas se proyectarán y construirán de modo que las
operaciones de engrase y mantenimiento se puedan realizar con
seguridad; siempre que ello sea posible, con el motor parado. Si el
mantenimiento solamente se puede realizar con la máquina en
posición levantada, ésta se asegurará mecánicamente. Se tomarán
precauciones especiales, como instalar una protección o, al
menos, señales de advertencia, si se ha de realizar el mantenimiento
con el motor en marcha.
Todas las máquinas llevarán, de un modo legible e indeleble, la
siguiente información: el nombre y dirección del fabricante, las
placas obligatorias, designación de la serie y del tipo, el número
de serie (si lo hay), la potencia del motor (en kW), la masa de su
configuración más habitual (en kg) y, si procede, el máximo
esfuerzo de tracción al gancho y la carga vertical máxima.
Entre otras indicaciones que pueden ser apropiadas se
incluyen: las condiciones de utilización, el distintivo de conformidad
(CE) y una referencia a las instrucciones de instalación,
uso y mantenimiento. El distintivo CE indica que la máquina
cumple los requisitos de las directivas de la Comunidad Europea
pertinentes.
Si el movimiento de una máquina origina riesgos que no son
patentes para un observador ocasional, se adosarán a la máquina
señales de alerta para advertir de la aproximación a la misma,
cuando ésta se encuentre funcionando.
- Verificación de las condiciones de seguridad
Es necesario verificar el cumplimiento de los requisitos de seguridad
en el diseño y fabricación de una máquina de movimiento
de tierras. Esta verificación se asegurará por medio de una
combinación de mediciones, inspección visual, pruebas (si existe
un método recomendado) y evaluación del contenido de la documentación,
que el fabricante deba conservar preceptivamente. La
documentación del fabricante acreditará que los componentes
adquiridos, como los parabrisas, se han fabricado de acuerdo con
las especificaciones.
Con la máquina se entregará un manual de instrucciones para su
empleo y mantenimiento, que se guardará junto a la misma.
Estará escrito, al menos, en uno de los idiomas oficiales del país
en el que se vaya a utilizar la máquina. Describirá en términos
sencillos y fácilmente comprensibles los riesgos para salud y seguridad
que puede ocasionar, (p. ej., ruido y vibraciones en brazos y
manos y en todo el cuerpo) y especificará cuándo es necesario el
empleo de equipo de protección individual (EPI). En el puesto del
maquinista habrá un espacio destinado a guardar el manual a
buen recaudo.
También se suministrará un manual de montaje, que
contendrá la información necesaria para que el personal especializado
pueda montar, reparar y desmontar la maquinaria con
el mínimo riesgo.
- Condiciones de funcionamiento
Además de los requisitos antes especificados con respecto al
diseño, el manual de instrucciones deberá especificar los límites
de aplicación de la máquina (p. ej., la máquina no deberá desplazarse
con un ángulo de inclinación mayor que el recomendado
por el fabricante). Si el maquinista advierte defectos, daños o un
desgaste excesivo que puedan ocasionar un riesgo para la seguridad,
deberá informar inmediatamente a su superior y paralizar
la máquina hasta que se realicen la reparaciones necesarias.
No se debe intentar levantar con la máquina una carga de
peso superior al especificado en la tabla de capacidades del
manual de funcionamiento. El maquinista comprobará la sujeción
de las eslingas a la carga y al gancho de elevación y si se da
cuenta de que la carga no está sujeta con seguridad, o tiene
dudas sobre su seguro manejo, desistirá de su elevación.
Cuando una máquina se desplace con una carga suspendida,ésta se mantendrá lo más próxima posible al terreno para minimizar
la inestabilidad potencial, y la velocidad de desplazamiento
se acomodará a las condiciones del terreno. Se evitará
todo cambio brusco de velocidad y se tomarán precauciones
para que la carga no se balancee.
Cuando la máquina se encuentre funcionando, nadie entrará
en la zona de trabajo sin advertir al maquinista. Cuando el
trabajo requiera que alguna persona permanezca dentro de la
zona de trabajo, deberá tener gran cautela y evitará moverse
innecesariamente o permanecer debajo de una carga izada o
suspendida. Cuando alguien se encuentre dentro de la zona
de trabajo de la máquina, el maquinista deberá extremar el
cuidado y manejar la máquina solamente cuando tal persona
esté a la vista del maquinista o su situación le haya sido notificada.
Del mismo modo, en las máquinas que efectúan
giros, como las grúas y las retroexcavadoras, se mantendrá
despejada la zona detrás de la máquina y dentro de su radio de
giro. Si un camión se posiciona para su carga de modo que los
escombros puedan caer sobre la cabina del conductor,
nadie deberá permanecer en la misma, a menos que tenga una
resistencia suficiente para resistir el impacto de los materiales
al caer.
Al inicio del turno de trabajo, el maquinista comprobará los
frenos, dispositivos de bloqueo, embragues, dirección y el
sistema hidráulico, además de realizar una prueba de funcionamiento
sin carga. Cuando compruebe los frenos, el maquinista
se asegurará de que la máquina se puede frenar rápidamente,
parar a continuación y mantener su posición con seguridad.
Antes de abandonar la máquina al final de la jornada,
el maquinista dejará todos los mandos en punto muerto, desconectará
la alimentación de fuerza y tomará todas las precauciones
necesarias para evitar el uso de la máquina sin
autorización. El maquinista tendrá en cuenta las condiciones
atmosféricas potenciales que puedan sobrevenir a la superficie
de apoyo, y que tal vez puedan ocasionar que la máquina se
hiele rápidamente, que vuelque o que se hunda, y adoptar las
medidas adecuadas para evitar tales contingencias.
Los componentes y repuestos, como por ejemplo los
manguitos hidráulicos, cumplirán las especificaciones del
manual de funcionamiento. Antes de intentar cualquier trabajo
de sustitución o reparación en los sistemas hidráulico o de aire
comprimido, se aliviará la presión. Se seguirán las instrucciones
y precauciones facilitadas por el fabricante cuando, por
ejemplo se instale algún aditamento para el trabajo. Cuando se realicen trabajos de reparación o mantenimiento se usará el
equipo de protección individual (EPI), como un casco y gafas de
seguridad.
- Posicionamiento de una máquina para el trabajo
Al situar una máquina en posición, deberán considerarse los
riesgos de vuelco, deslizamiento y hundimiento del terreno. En su
caso se efectuará un enclavamiento suficientemente sólido y
amplio para asegurar la estabilidad.
Al manejar una máquina en la proximidad de líneas de electricidad
aéreas, se tomarán precauciones para evitar el contacto con
el tendido. A este respecto es recomendable la cooperación con la
compañía eléctrica.
- Tuberías, cables y líneas eléctricas enterradas
Antes de iniciar un proyecto, el contratista o su representante
deberá determinar si existen conducciones enterradas de electricidad,
gas, agua o tuberías de canalización dentro del emplazamiento
y, en tal caso, averiguar y señalizar su situación exacta.
Al maquinista se le darán instrucciones específicas para evitarlas,
por ejemplo, por medio de un programa de “consultar antes de
excavar”.
- Trabajos en carreteras con tráfico
Cuando una máquina trabaje en una carretera o cualquier otro
lugar abierto al tráfico público, se instalarán las señales de tráfico,
vallas y demás dispositivos de seguridad adecuados al volumen de
tráfico, a la velocidad de los vehículos y a los códigos de circulación
locales.
Se recomienda que el transporte de una máquina por una
carretera pública se haga con camión o remolque. Se tendrá en
cuenta el riesgo de vuelco al cargar y descargar la máquina,
habiendo de asegurarla para impedir su deslizamiento durante
el transporte.
Materiales
Entre los materiales usados en construcción se incluyen el
amianto, asfalto, ladrillos y piedra, cemento, hormigón, pavimentos,
agentes de sellado de láminas, vidrio, pegamento, lana
mineral y fibras minerales sintéticas para fines de aislamiento,
pinturas e imprimaciones, plástico y goma, acero y otros metales,
paneles para muros, yeso y madera. Muchos de ellos se tratan en
otros apartados de este Capítulo o en otras partes de esta
Enciclopedia.
El uso del amianto en las obras de nueva construcción está prohibido
en varios países pero, inevitablemente, se puede encontrar
durante la demolición o restauración de edificios viejos. En
consecuencia, se requerirán estrictas medidas para proteger a los
trabajadores y al público de la exposición al amianto colocado
con anterioridad.
- Ladrillos, hormigón y piedra
Los ladrillos se fabrican con arcilla cocida y se clasifican en
ladrillo visto y ladrillo para revestir. Pueden ser macizos o aligerados
con agujeros. Sus propiedades físicas dependen de la arcilla
empleada, de los aditivos, del método de fabricación y de la
temperatura de cocción. Cuanto mayor sea ésta, menor será la
absorción de agua por el ladrillo.
Los ladrillos, el hormigón y la piedra que contienen cuarzo
producen polvo de sílice al cortarlos, taladrarlos o chorreados.
Las exposiciones sin protección a la sílice cristalina pueden
aumentar la susceptibilidad a la tuberculosis y causar silicosis,
una enfermedad pulmonar incapacitadora, crónica y potencialmente
mortal.
Entre los materiales comúnmente empleados para pavimentos
interiores se incluyen la piedra, ladrillos, paneles de suelo,
moqueta textil, linóleo y plástico. La colocación de pavimentos de
terrazo, baldosas o entarimado de madera pueden exponer a un
operario a polvos que pueden causar alergias o dañar la respiración
o los pulmones. Además, las colas o adhesivos empleados
para la colocación de baldosas o moquetas contienen a menudo
disolventes potencialmente tóxicos.
Los colocadores de moquetas pueden dañarse las rodillas al
arrodillarse y al golpearse en una rodilla al estirar la moqueta
para ajustarla.
Los pegamentos se utilizan para unir materiales por adhesión. La
cola con base acuosa contiene un agente aglutinante al agua y se
endurece cuando el agua se evapora. Los pegamentos con disolventes
se endurecen cuando éste se evapora. Puesto que los
vapores pueden ser nocivos para la salud, no deberán usarse en
locales cerrados o en sitios poco ventilados. Los pegamentos formados por componentes que se endurecen al mezclarse son
susceptibles de producir alergias.
- Lana mineral y otros tipos de aislamiento
La función a que se destina un aislamiento en un edificio consiste
en asegurar el confort térmico y reducir el consumo de energía.
Para lograr un aislamiento aceptable se usan materiales porosos,
como lana mineral y fibras sintéticas minerales. Se debe tener
gran cuidado en evitar la inhalación de las fibras. Las fibras
puntiagudas pueden incluso traspasar la piel y originar una
molesta dermatitis.
Las pinturas se emplean para decorar el exterior y el interior de
los edificios, para proteger materiales como el hierro y la madera
contra su corrosión y deterioro, para facilitar la limpieza de los
objetos y para señales de tráfico verticales y horizontales.
Hoy en día se evitan las pinturas a base de plomo, pero estas
se pueden encontrar durante la restauración o demolición de
estructuras más antiguas, en especial las de construcción metálica,
como puentes y viaductos. La inhalación o ingestión de
los vapores o polvos pueden causar saturnismo con lesión de los
riñones o daño permanente del sistema nervioso; estas inhalaciones
son particularmente peligrosas para los niños que pueden
estar expuestos a polvos de plomo traídos a casa con la ropa o en
el calzado de trabajo. Siempre que se usen o encuentren
pinturas a base de plomo se adoptarán medidas de precaución.
En la mayoría de países está prohibido el uso de pinturas a
base de cadmio o mercurio. El cadmio puede causar problemas
renales y ciertos tipos de cáncer. El mercurio puede causar daños
en el sistema nervioso.
Las pinturas e imprimaciones al óleo contienen disolventes
que pueden ser potencialmente nocivos. Para minimizar las
exposiciones a los disolventes se recomienda el uso de pinturas
de base acuosa.
El plástico y el caucho, denominados polímeros, se pueden
agrupar en plástico termoplástico o termoestable y goma. Estos
materiales se usan en la construcción para ajustes, aislamientos,
recubrimientos y para productos como tuberías y accesorios. Las
láminas hechas de plástico o goma se usan para forros de ajuste y
antihumedad y pueden causar reacciones en los obreros sensibles
a estos materiales.
El acero se usa en la construcción como estructura resistente, en
forma de redondos para armaduras, para componentes mecánicos
y como material de revestimiento. El acero puede ser al
carbono o en diversas aleaciones; el acero inoxidable es un tipo
de aleación. Las propiedades más importantes del acero son su
dureza y su resistencia. La resistencia a la rotura es importante
para evitar roturas frágiles.
Las propiedades del acero dependen de su composición y
estructura químicas. El acero es tratado térmicamente para
aliviar sus tensiones internas y mejorar su soldabilidad, resistencia
y dureza a la fractura.
El hormigón puede tener una resistencia a la compresión
considerable, pero para que adquiera una resistencia a la tracción
aceptable precisa de la unión con barras y mallazos de
refuerzo. Estas barras suelen tener un alto contenido de
carbono (0,40 %).
El acero al carbono o acero “suave” contiene manganeso que,
cuando se desprende en los humos de la soldadura, puede
causar un síndrome parecido al mal de Parkinson, que puede
dar lugar a un trastorno nerviosos paralizante. En ciertas condiciones,
el aluminio y el cobre también pueden ser nocivos para
la salud.
Los aceros inoxidables contienen cromo, que aumenta la resistencia
a la corrosión, y otros elementos de aleación, como níquel
y molibdeno. La soldadura del acero inoxidable puede exponer
a los operarios a vapores de cromo o de níquel. Algunas formas
de níquel pueden causar asma y cáncer; algunas formas de
cromo pueden causar cáncer y problemas de sinusitis y “perforación
nasal” (erosión del septo nasal).
Después del acero, el aluminio es el metal más comúnmente
usado en la construcción, debido a que tanto el metal como sus
aleaciones son ligeros, fuertes y resistentes a la corrosión.
El cobre es uno de los metales más importantes en ingeniería,
por su resistencia a la corrosión y su elevada conductividad
térmica y eléctrica. Se usa en líneas de transporte de energía,
como recubrimientos de paredes y cubiertas y para tuberías.
Cuando se usa como revestimiento de cubiertas, las sales de
cobre arrastradas por la lluvia pueden ser nocivas para el
entorno.
- Paneles de revestimiento de paredes y yeso
Los paneles para paredes, frecuentemente recubiertos de asfalto o
plástico, se usan como capa de protección contra el agua y el
viento y para evitar que el agua se filtre a través de los elementos
de la construcción. El yeso es sulfato cálcico cristalizado. El panel
de yeso-cartón es un panel sandwich formado por dos capas de
cartón que encierran una de yeso; se usa ampliamente como
revestimiento de paredes y es resistente al fuego.
El polvo que se produce al cortar el yeso-cartón puede
producir alergias cutáneas o lesiones pulmonares; el levantamiento
de paneles de tamaño o peso excesivos o en posturas
inconvenientes puede causar problemas musculosqueléticos.
La madera se utiliza ampliamente en la construcción. Es importante
que la madera que se use para la construcción esté seca.
Para vigas y cerchas de cubierta, de un vano importante, se usan
elementos de madera laminada. Es recomendable tomar medidas
para evitar el polvo que, según cada especie, puede causar una
serie de enfermedades, incluso el cáncer. En ciertas condiciones,
el serrín de la madera puede llegar a ser explosivo.
Fuente: www.cdc.gov/eLCOSH