Francis Hardy
Una grúa es una máquina con una pluma, diseñada principalmente
para subir y bajar cargas pesadas. Hay dos tipos básicos de
grúas: móviles y fijas. Las grúas móviles pueden ir montadas
sobre vehículos de motor, barcos o vagones de ferrocarril. Las
grúas fijas son del tipo torre. Existen también las grúas pórtico,
que discurren por carriles elevados. Hoy en día, la mayoría de las
grúas son movidas mecánicamente, aunque algunas todavía
funcionan manualmente. Su capacidad, en función del tipo y
tamaño, oscila desde unos pocos kilogramos a cientos de toneladas.
Las grúas se usan también para hincar pilotes, en
dragados, excavaciones, demoliciones y como plataformas de
trabajo para personas. Generalmente, la capacidad de una grúa
es mayor cuando la carga se encuentra más próxima a su mástil
(centro de rotación) y es menor cuando la carga se encuentra más
alejada de él.
Los accidentes en que se encuentran implicadas las grúas son
generalmente costosos y espectaculares. Las lesiones y las muertes no sólo afectan a los trabajadores, sino frecuentemente a
inocentes transeúntes. Existen riesgos en todas las facetas de su
funcionamiento, incluyendo el montaje, desmontaje, desplazamiento
y mantenimiento. Algunos de los riesgos más comunes
relacionados con las grúas son:
- Riesgos eléctricos. Se puede producir el contacto con el tendido
eléctrico y el arco formado por la corriente eléctrica a través
del aire si la máquina o el cable de elevación se encuentran
demasiado próximos a la línea. Cuando se produce el contacto
con la línea, el peligro no se limita solamente al operador de la
máquina, sino que se extiende a todo el personal situado en su
proximidad. El veintitrés por ciento del total de las muertes por
accidentes de grúa en Estados Unidos, en 1988-1989, fueron
ocasionados por contacto con líneas eléctricas. Aparte de las
lesiones a las personas, la corriente eléctrica puede causar
daños estructurales en la grúa.
- Fallos de la estructura y sobrecargas. Los fallos de la estructura se
producen cuando una grúa o sus componentes de estiba se
someten a esfuerzos estructurales que pueden causar daños
irreparables. El balanceo o la descarga súbita de la carga,
el uso de componentes defectuosos, la elevación de una carga
superior a la capacidad admitida, el arrastre de cargas y la
recogida de la carga fuera de la vertical pueden causar
sobrecargas.
- Falta de estabilidad. La falta de estabilidad es más frecuente en
las grúas móviles que en las fijas. Cuando una grúa mueve una
carga, balancea su pluma o se mueve fuera de su campo de
estabilidad, la grúa tiende a volcar. Las condiciones del terreno
también pueden causar fallos de estabilidad. Cuando una grúa
no está nivelada, su estabilidad se reduce si la pluma se orienta
en ciertas direcciones. Cuando se instala una grúa en un
terreno que no puede soportar su peso, el terreno se hundirá,
causando el vuelco de la grúa. También se conocen casos en
que las grúas han volcado al desplazarse por rampas inadecuadamente
compactadas en obras de construcción.
- Caída o deslizamiento de materiales. Los materiales pueden caer o
resbalar si no están debidamente sujetados. La caída de materiales
puede lesionar a los trabajadores situados en su proximidad
o causar daños a las cosas. Los movimientos de material
no deseados pueden atrapar o aplastar a los obreros involucrados
en la maniobra de carga o descarga.
- Mantenimiento y procedimientos de montaje y desmontaje inadecuados. Un
acceso en malas condiciones, la ausencia de protecciones
contra caídas y las prácticas inadecuadas han causado lesiones
y a veces la muerte de operarios mientras realizaban el mantenimiento,
montaje y desmontaje de grúas. Este problema es
más común con las grúas móviles, cuyo mantenimiento se
realiza sobre el terreno y carecen de dispositivos de acceso.
Muchas grúas, en especial los modelos más antiguos, no están
provistas de barandillas o peldaños para facilitar el acceso a
diversas partes de la grúa. El mantenimiento alrededor de la
pluma y encima de la cabina es peligroso si los trabajadores
caminan por la pluma sin equipo de protección contracaídas.
En las grúas de pluma en celosía, la carga y descarga incorrectas,
además del montaje y desmontaje de la pluma, han
causado que trozos de ella cayeran sobre los obreros. O bien
los tramos de la pluma no estaban adecuadamente apoyados
durante las operaciones, o bien la sujeción de los cables que
sujetaban la pluma se había realizado defectuosamente.
- Riesgos del ayudante o engrasador. Se produce una situación muy
peligrosa cuando la parte superior de la grúa gira más allá de
la parte inferior estacionaria durante su funcionamiento
normal. Todos los ayudantes que trabajan alrededor de la grúa
deberán permanecer fuera de la base de la misma durante su
funcionamiento.
- Riesgos físicos, químicos y de fatiga del gruista. Si la cabina no está
aislada, el gruista puede estar expuesto a un ruido excesivo que
le cause sordera. Los asientos diseñados inadecuadamente
pueden causarle dolores de espalda. La falta de ajuste de la
altura del asiento y de su inclinación pueden ocasionar una
mala visibilidad desde el puesto del conductor. Un diseño
impropio de la cabina contribuye a una mala visibilidad. Los
escapes de los motores de gasóleo o gasolina contienen humos
que son peligrosos en zonas confinadas. Existe también la
preocupación por el efecto de la vibración en todo el cuerpo
transmitida por el motor, en especial en las grúas más antiguas.
Las limitaciones de tiempo o la fatiga también intervienen en
los accidentes de grúas.
- Medidas de control
La operación segura de una grúa es responsabilidad de todas las
partes involucradas. Los fabricantes de grúas son responsables del
diseño y fabricación de máquinas que sean estables y tengan una
sólida estructura. Las capacidades de las grúas tienen que estar
computadas adecuadamente, de modo que haya las suficientes
salvaguardas para evitar accidentes causados por exceso de carga
e inestabilidad. Instrumentos tales como limitadores de carga e
indicadores del ángulo y longitud de la pluma ayudan a los
maquinistas en el manejo seguro de una grúa. (Los dispositivos
sensores de líneas eléctricas han dado resultados no fiables). Todas
las grúas deberán tener un indicador de carga-seguro, automático,
eficaz y fiable. Además, los fabricantes de grúas deberán
introducir adaptaciones del diseño que faciliten un acceso seguro
para un manejo y mantenimiento seguros. Los riesgos pueden
reducirse con un diseño claro de los paneles de control, insertando
una tarjeta al alcance del maquinista que especifique las
configuraciones de carga; incluirá barandillas, ventanas antideslumbrantes,
ventanas que se extiendan hasta el suelo de la cabina,
asientos confortables y aislamiento térmico y acústico. En algunos
climas, las cabinas con calefacción y aire acondicionado contribuyen
al confort del operario y reducen su fatiga.
Los propietarios de las grúas son los responsables de mantener
las máquinas en buenas condiciones asegurándose de que se
efectúen inspecciones regulares y un mantenimiento adecuado
y empleando a maquinistas competentes. Los propietarios
deberán ser capaces de recomendar la máquina más idónea para
cada trabajo. Una grúa asignada a un proyecto deberá poder
transportar la carga más pesada que le corresponda. La grúa
deberá ser inspeccionada por una persona competente antes de
ser asignada a un proyecto y, una vez en él, diaria y periódicamente
(de acuerdo con las recomendaciones del fabricante), llevando un registro del mantenimiento. Se practicará una ventilación
para eliminar o diluir el escape del motor de las grúas que
trabajen en zonas cerradas. Igualmente se suministrará protección
auditiva, si procede. Los supervisores de la obra deben establecer planes de antemano. Mediante una planificación
adecuada se puede evitar tener que trabajar cerca de tendidos
eléctricos. Si se tuviera que trabajar cerca de líneas de alta
tensión deberán respetarse las distancias de separación obligatoria
(véase la Tabla 93.6). Si no se puede evitar el trabajo cerca
de las líneas eléctricas, el cable deberá desconectarse o aislarse.
Para ayudar al maquinista cuando trabaje en los límites de
proximidad de líneas eléctricas se deberá recurrir a un señalista.
El terreno, incluso el acceso y los alrededores de la zona de
trabajo, deben poder soportar el peso de la grúa con la carga en
suspensión. Si es posible, la zona de trabajo de la grúa se acordonará
para evitar lesiones durante la operación de izado.
Cuando el maquinista no pueda ver la carga claramente, se utilizará
a un señalista. Este último y el maquinista deben estar
instruidos y entender bien las señales de mano y otros aspectos
del trabajo. Se proveerán aparejos adecuados para la sujeción, de modo que los estibadores puedan asegurar que no se
produzca la caída o deslizamiento de la carga. El equipo de
estiba debe estar entrenado en el embragado y desembragado
de las cargas. Una buena comunicación es vital para la seguridad
en el manejo de grúas. Todos los aditamentos de seguridad
y dispositivos de alarma deberán estar en buen estado de funcionamiento
y no se desconectarán en ningún caso. La grúa debe
estar nivelada y manejarse con arreglo a la tabla de cargas de la
misma. Las patas deberán estar totalmente extendidas o
dispuestas de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Para
evitar una carga excesiva, el maquinista debe conocer de antemano
el peso a levantar, y emplear limitadores de carga y otros
indicadores. El maquinista siempre trabajará conforme a las
prácticas seguras de manejo de grúas. Todas las cargas deberán
estar totalmente aseguradas antes de ser izadas. El movimiento
con carga debe ser lento; la pluma nunca debe ser prolongada o
acortada de tal modo que pueda comprometer la estabilidad de
la grúa. No se manejarán las grúas cuando la visibilidad sea
escasa o cuando el viento pueda hacer que el maquinista pierda
el control de la carga.
Tabla 93.6 • Distancia preceptiva para voltajes normales
en trabajos próximos a tendidos eléctricos
de alta tensión.
|
| Voltaje normal en kilovoltios
(entre fases) |
Distancia mínima preceptiva
en metros (y pies)* |
| Hasta 50 |
3,1 (10) |
| De 50 a 200 |
4,6 (15) |
| De 200 a 350 |
6,1 (20) |
| De 350 a 500 |
7,6 (25) |
| De 500 a 750 |
10,7 (35) |
| De 750 a 1,000 |
13,7 (45) |
* Los valores en metros se han calculado a partir de los valores recomendados en pies.
Fuente: ASME 1994. |
Existen numerosas normas escritas o recomendaciones para la
fabricación y el manejo de grúas. Algunas están basadas en los
principios de diseño, otras en su funcionamiento. Entre los
asuntos contemplados por estas normas se incluyen métodos para
realizar pruebas de diversos dispositivos de seguridad; el diseño,
construcción y características de las grúas; inspecciones, pruebas,
procedimientos de mantenimiento y manejo; equipos recomendados
y disposición de los mandos. Estas normas forman la base
de la legislación oficial y los reglamentos de las empresas en
materia de salud y seguridad y formación de los maquinistas.
Fuente: www.cdc.gov/eLCOSH