J. Staal y John Quackenbush*
* Adaptado del artículo de la 3ª edición de la Enciclopedia de salud y seguridad
en el trabajo.
Autor: J. Staal.
Ascensores
Un ascensor es una instalación permanente de desplazamiento
vertical que accede a dos o más niveles, y que comprende un
habitáculo cerrado, o cabina, cuyas dimensiones y medios de construcción permiten claramente el acceso de personas, y que se
desplaza entre unas guías verticales rígidas. Un ascensor, por lo
tanto, es un vehículo para subir y bajar personas de una planta a
otra dentro de un edificio, directamente (control simple por botonera)
o con paradas intermedias (control colectivo).
Una segunda categoría la constituye el montacargas que acoge en
su interior tanto a personas como a objetos y mercancías, poseyendo
características similares a los ascensores.
La tercera categoría la constituye el montacargas de servicio
(montaplatos), que es una instalación permanente de elevación
que accede a unos niveles definidos, pero cuya cabina es demasiado
pequeña para transportar personas. Los montacargas de
servicio transportan comida y suministros en hoteles y hospitales,
libros en las bibliotecas, correo en los edificios de
oficinas, etc. Generalmente, la superficie del piso de este tipo
de cabina no excede de 1 m2, su profundidad de 1 m, y su altura
de 1,20 m.
Figura 93.11
• Vista esquemática de una instalación de
ascensor con los principales componentes.

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Los ascensores son movidos directamente por un motor eléctrico
(ascensores eléctricos; véase la Figura 93.11) o, indirectamente,
por medio del movimiento de un líquido bajo presión
generada por una bomba movida, a su vez, por un motor eléctrico
(ascensores hidráulicos).
Los ascensores eléctricos casi siempre están movidos por
máquinas de tracción, con o sin transmisiones, según la velocidad
de la cabina. El término “tracción” quiere decir que la
fuerza de un motor eléctrico se transmite a la suspensión
múltiple de cables de la cabina y de un contrapeso, por fricción
entre las muescas de la polea de tracción o de impulsión de la
máquina y los cables.
El uso de los ascensores hidráulicos se ha generalizado desde
el decenio de 1970 para el transporte de mercancías y pasajeros,
habitualmente hasta una altura no superior a seis plantas. Como
líquido presurizante se emplea aceite hidráulico. El sistema más
sencillo de acción directa es el que utiliza un émbolo que soporta
y desplaza la cabina.
El Comité Técnico 178 de la OIT ha redactado normas para
cargas y velocidades hasta 2,50 m/s; dimensiones de cabinas y
huecos de montacargas para dar cabida a pasajeros y mercancías;
ascensores para camas y de servicio para edificios residenciales,
oficinas, hoteles, hospitales y residencias de ancianos; mecanismos
de control, señales y accesorios adicionales; y selección y planificación
de ascensores en edificios residenciales. Todos los edificios
deberán estar dotados, como mínimo, de un ascensor que
permita el acceso en silla de ruedas de las personas disminuidas.
La Asociación francesa de normalización (AFNOR) está a cargo
de la Secretaría de este Comité Técnico.
- Condiciones generales de seguridad
Todos los países industrializados tienen un código de seguridad
redactado y actualizado por un comité nacional de normalización.
Dado que este trabajo se inició en el decenio de 1920, los
diversos códigos, poco a poco, se han hecho más parecidos y, hoy
en día, las diferencias generalmente no son fundamentales. Las
casas fabricantes de importancia fabrican unidades que cumplen
estos códigos.
En el decenio de 1970, la OIT, en estrecha colaboración con
el Comité Internacional para la reglamentación de ascensores
(CIRA), publicó un código de prácticas para la construcción e
instalación de ascensores y montacargas y, pocos años más tarde,
para escaleras mecánicas. El objeto de estas directrices es servir
de guía a los países que se han propuesto redactar o modificar
normas de seguridad. Un conjunto normalizado de reglas de
seguridad para ascensores eléctricos e hidráulicos, montacargas,
escaleras mecánicas y bandas transportadoras de personas, con
el fin de eliminar barreras técnicas al comercio entre los países
miembros de la Comunidad Europea, se encuentra también en
el punto de mira del Comité Europeo de Normalización (CEN).
El American National Standards Institute (ANSI) ha redactado
un código de seguridad para ascensores y escaleras mecánicas.
Los reglamentos de seguridad tienen por objeto diferentes
tipos de posibles accidentes relacionados con ascensores: cizallamiento,
aplastamiento, caída, impacto, atrapamiento, incendio,
electrocución, daños al material, accidentes debidos al uso y
accidentes debidos a la corrosión. Las personas que tienen que
ser protegidas son: los usuarios, el personal de inspección
y mantenimiento y los que se encuentren fuera del hueco del
ascensor y de la sala de máquinas. Los objetos a proteger son: las
cargas transportadas, los componentes de la instalación del
ascensor y el edificio.
Figura 93.12
• Disposición de la protección inferior de la
cabina para evitar atrapamientos.

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Los comités que redactan las normas de seguridad tienen
que suponer que todos los componentes están diseñados correctamente, que su construcción eléctrica y mecánica es
sólida, que están fabricados con materiales de resistencia y
calidad adecuadas y que están libres de defectos. También
deben tenerse en cuenta las posibles acciones imprudentes de los
usuarios.
El cizallamiento se evita dejando unas separaciones
adecuadas entre los componentes móviles y entre las piezas
móviles y fijas. El aplastamiento se evita dejando suficiente
espacio en la parte superior del hueco del ascensor entre el techo
de la cabina en su posición más elevada y la parte alta del hueco,
y un espacio libre en el fondo en el que quepa una persona a
buen seguro cuando la cabina esté en su posición más baja.
Estos espacios están protegidos por topes o amortiguadores.
La protección contra caídas por el hueco del ascensor se
obtiene con puertas de acceso sin perforaciones y con una desconexión
automática que evita el movimiento de la cabina hasta
que las puertas están totalmente cerradas. Las puertas de acceso
de tipo corredera y automáticas son las recomendadas para los
ascensores de personas.
El impacto se limita restringiendo la fuerza cinética del cierre
de las puertas automáticas; el atrapamiento de personas en una
cabina enganchada se evita colocando un mecanismo de desenclavamiento
de emergencia en las puertas y un medio para
que personal especialmente instruido las abra y saque a los
pasajeros.
La sobrecarga en una cabina se evita mediante una proporción
muy ajustada entre la carga permitida y la superficie libre
del piso de la cabina. En todos los ascensores para personas es
preciso instalar puertas en la cabina para evitar que aquellas
queden atrapadas en el espacio entre el umbral de la cabina y el
hueco del ascensor o las puertas de acceso. Los umbrales de las
cabinas deberán equiparse con un guardapié de una altura no
inferior a 0,75 m para evitar accidentes, como muestra la
Figura 93.12. Las cabinas tienen que estar equipadas con mecanismos
de seguridad capaces de detener y aguantar una cabina
totalmente cargada en caso de exceso de velocidad o rotura de
un cable de suspensión. El mecanismo será activado por un
regulador de exceso de velocidad impulsado por la cabina por
medio de un cable (véase la Figura 93.11). Cuando los viajeros
están de pie y se desplazan en dirección vertical, la deceleración
durante el funcionamiento del mecanismo de seguridad debe
situarse entre 0,2 y 1,0 g (m/s2) para evitar lesiones (g= aceleración
de la gravedad).
En función de la legislación nacional, los ascensores destinados
principalmente al transporte de mercancías, vehículos y
automóviles acompañados por usuarios autorizados e instruidos
pueden utilizar una o dos entradas a la cabina opuestas y sin
puertas de cabina, con la condición de que la velocidad autorizada
no sobrepase los 0,63 m/s, que la profundidad de la cabina
no sea menor de 1,50 m. y que la pared del hueco enfrente de la
entrada, incluso las puertas de desembarque, esté lisa y enrasada.
En los ascensores de mercancías de uso industrial (montacargas
de mercancías), las puertas de acceso son generalmente
puertas automáticas bipartidas en vertical, y habitualmente no
cumplen estas condiciones. En tal caso, la puerta de cabina que
se requiere es una corredera vertical hecha de mallazo. El ancho
de separación entre la cabina del ascensor y las puertas de
acceso debe ser el mismo para evitar daños en los paneles del
montacargas por carretillas elevadoras u otros vehículos al
entrar o salir del montacargas. El diseño de este tipo de montacargas
ha de tener en cuenta la carga, el peso del equipo de
manutención y los grandes esfuerzos que conlleva la conducción,
parada e inversión del movimiento de estos vehículos. Las
guías de la cabina requieren un refuerzo especial. Si se permite
el transporte de personas, el número admisible se corresponderá
con la superficie del piso de la cabina. Por ejemplo, la superficie
de un ascensor para una carga de 2.500 kg deberá ser de 5 m2,
suficiente para 33 personas. La carga y el acompañamiento de la
misma se hará con sumo cuidado. La Figura 93.13 muestra una
situación deficiente.
Todos los ascensores modernos están controlados por botonera y
ordenador, habiéndose abandonado el sistema de interruptor en
la cabina manejado por un ascensorista.
Los ascensores individuales y los integrados en grupos de dos
a ocho cabinas suelen estar equipados con mandos colectivos
que en el caso de instalaciones múltiples están interconectados.
La característica principal de las maniobras colectivas es que las
llamadas se pueden hacer en cualquier momento, tanto si la
cabina está parada como si está en movimiento, y si las puertas
del rellano están abiertas o cerradas. Las llamadas desde el
rellano y desde las cabinas se recogen y se almacenan hasta que
se les da respuesta. Independientemente de la secuencia en
que se reciban, las llamadas se responden por el orden lógico en
la dirección del movimiento de la cabina.
Figura 93.13
• Ejemplo de práctica peligrosa en un
montacargas.

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Antes de poner un ascensor en servicio, debe ser inspeccionado y
comprobado por una organización aprobada por la administración
para establecer la conformidad del ascensor con las normas de seguridad del país en que se ha instalado. Los fabricantes facilitarán
al inspector un expediente técnico. En los reglamentos de
seguridad están relacionados los elementos que se tienen que
inspeccionar y comprobar y el modo en que han de realizarse
estas pruebas. Se exigen ensayos específicos a cargo de un laboratorio
aprobado para: mecanismos de cierre, puertas de acceso
(tal vez incluyendo ensayos de incendio), mecanismos de seguridad,
reguladores de exceso de velocidad y amortiguadores de
aceite. Se incluirán en el registro los certificados de los respectivos
componentes usados en la instalación. Después de la puesta en
servicio de un ascensor, se efectuarán inspecciones periódicas
en intervalos que dependerán del volumen de tráfico. El objeto
de estas pruebas es asegurar el cumplimiento del reglamento y el
correcto funcionamiento de todos los dispositivos de seguridad.
Los componentes que no funcionan en servicio normal, como los
mecanismos de seguridad y los topes, deberán comprobarse con
una cabina vacía y a velocidad reducida para evitar un excesivo
desgaste y esfuerzos que puedan poner en peligro la seguridad del
ascensor.
- Mantenimiento e inspección
Un ascensor y sus componentes deben inspeccionarse y mantenerse
en buen estado y en un buen nivel de seguridad funcional,
en intervalos regulares por parte de técnicos competentes que
han adquirido la capacitación y un total conocimiento de los
detalles mecánicos y eléctricos del ascensor y de las normas de
seguridad bajo la dirección de un instructor cualificado. Preferentemente
el técnico será empleado del proveedor o instalador
del aparato. Normalmente, un técnico es responsable de un
número determinado de ascensores. El mantenimiento incluye
trabajos rutinarios como el ajuste y limpieza, el engrase de las
piezas móviles, mantenimiento preventivo para anticipar posibles
problemas, visitas de emergencia en caso de rotura o de una
reparación importante, que se hacen normalmente después de
consultar con un supervisor. Sin embargo, el riesgo de seguridad primordial es el de incendio. A causa del riesgo de que un cigarrillo
encendido u otro objeto ardiendo pueda caer en el espacio
entre el umbral de la cabina y el hueco e incendiar la grasa lubricante
en el hueco o residuos acumulados en el fondo, el hueco
debe limpiarse con regularidad. Antes de que empiecen los
trabajos de mantenimiento, todos los sistemas deberán estar totalmente
desconectados. En los edificios con ascensores de una
unidad, antes de que comience algún trabajo se colocarán avisos
en cada puerta de acceso notificando que el ascensor está fuera
de servicio.
Para el mantenimiento preventivo bastan una inspección
minuciosa y comprobaciones de la libertad de movimiento, de la
condición de los contactos y del correcto funcionamiento del
equipo. El equipamiento del hueco se inspecciona desde encima
de la cabina. En el techo de la cabina se habilita un mando
de inspección con: un conmutador de puesta en marcha y de
neutralización del control normal, incluyendo la maniobra
de puertas automáticas. Unos pulsadores de presión constante
de subida y bajada permiten mover la cabina a velocidad reducida
(como máximo 0,63 m/s). La inspección debe basarse
en los mecanismos de seguridad (puertas cerradas y enclavadas,
etc.) y no será posible sobrepasar los límites de desplazamiento
normal.
Un interruptor de parada en el puesto de control de la inspección
evita movimientos inesperados de la cabina. La dirección
más segura de desplazamiento es hacia abajo. El técnico debe
estar en un puesto seguro para observar el entorno de trabajo
cuando se mueve la cabina y poseer los mecanismos de inspección
adecuados. El técnico debe estar bien sujeto cuando la
cabina se desplaza. Antes de marcharse, el técnico debe informar a la persona encargada del ascensor.
Escaleras mecánicas
Una escalera mecánica es una escalera inclinada, que se mueve
de modo continuo y que transporta personas hacia arriba y hacia
abajo. Las escaleras mecánicas se utilizan en edificios comerciales,
grandes almacenes y en estaciones de metro y ferrocarril,
para conducir un torrente de gente por un camino limitado de
uno a otro nivel.
- Condiciones generales de seguridad
Las escaleras mecánicas consisten en una cadena continua de
escalones arrastrada por un mecanismo con motor eléctrico por
medio de dos cadenas de rodillos, una a cada lado. Los escalones van guiados por rodillos que corren por unas guías que
mantienen las huellas de los escalones en posición horizontal en
la zona útil. A ambos extremos de la escalera, las guías garantizan
que en una distancia de 0,80 a 1,10 m, según la velocidad
y la contrahuella de la escalera, algunos escalones formen
una superficie horizontal. La construcción y dimensiones de
los peldaños se muestran en la Figura 93.14. Encima de
cada barandilla deberá colocarse un pasamanos a una altura
de 0,85 a 1,10 m del borde del escalón, corriendo paralelamente
a los peldaños y prácticamente a la misma velocidad. La barandilla
a ambos extremos de la escalera, donde los peldaños se
sitúan en posición horizontal, debe prolongarse al menos 0,30 m
más allá del descansillo y el poste con la barandilla al menos
0,60 m (véase la Figura 93.15). El pasamanos debe acometer al
poste en un punto bajo por encima del suelo, en el que deberá
instalarse una protección con un interruptor de seguridad que
detenga la escalera en caso de que queden aprisionados en este
punto los dedos o las manos. Otro riesgo de lesiones para los
usuarios lo constituyen las holguras necesarias entre el lateral de
los escalones y las barandillas, entre los escalones y los peines y
entre las huellas y contrahuellas de escalones consecutivos, éstosúltimos más particularmente durante la subida y en la zona de la
curvatura donde se produce un movimiento relativo entre escalones
consecutivos. Para prevenir este riesgo los escalones están
dotados de una superficie suave y antideslizante.
Las personas pueden desplazarse y sus pies puedan rozar
contra la barandilla, lo que puede causar que queden atrapadas
cuando los escalones se nivelan. Señales y avisos claramente legibles,
preferentemente pictogramas, deberán avisar y educar a los
usuarios.
Figura 93.14
• Escalón de una escalera mecánica.

X: Altura entre escalones (no superior a 0,24 m), Y: Profundidad mí nima 0,38 m); Z: Anchura
(entre 0,58 y 1,10 m). ∆: Huella el escaló n ranurada. Φ: Contrahuella del escaló n ranurada. |
Figura 93.15
• Escalera mecánica.

X: Altura entre escalones (no superior a 0,24 m), Y: Profundidad mí nima 0,38 m); Z: Anchura (entre 0,58 y 1,10 m). ∆: Huella el escaló n ranurada. Φ: Contrahuella del escaló n ranurada. |
Una señal deberá instruir a los adultos a llevar de la mano a
los niños que no puedan alcanzar el pasamanos y los niños
deberán circular siempre de pie. Cuando la escalera se halle vallas.
La inclinación de una escalera no deberá ser mayor de 30°,
aunque se podrá incrementar hasta 35° , si la elevación en
vertical es de 6 m o menos y la velocidad de subida se limita a
0,50 m/s. Las salas de máquinas y los puestos de impulsión y
retorno deberán ser fácilmente accesibles para el personal de
mantenimiento y de inspección. Estos espacios pueden hallarse
dentro de la caja o estar separados. La altura libre deberá ser de 1,80 m con las tapas, si las hay, abiertas y el espacio deberá ser
suficiente para garantizar el trabajo en condiciones de seguridad.
La altura libre sobre los escalones en cualquier punto no
será inferior a 2,30 m.
La puesta en marcha, parada o inversión del movimiento de
una escalera mecánica deberán efectuarse exclusivamente por
personal autorizado. Si el código del país permite operar un
sistema que arranque automáticamente cuando una persona
rebasa un sensor eléctrico, la escalera deberá ponerse en marcha
antes de que el usuario llegue al peine. Las escaleras mecánicas
deberán estar provistas de un sistema de control que funcione
durante el mantenimiento y la inspección.
- Mantenimiento e inspección
El mantenimiento e inspección con arreglo a la pautas anteriormente
descritas para los ascensores, suelen venir exigidos por la
administración. Se deberá facilitar un expediente técnico con los
datos de cálculo principales de la estructura de soporte, peldaños,
componentes de movimiento de los peldaños, datos generales,
planos de disposición, diagramas de cableado e instrucciones.
Antes de poner en servicio una escalera mecánica, deberá ser
examinada por una persona u organización aprobada por las
autoridades públicas; con posterioridad se realizarán inspecciones
periódicas en plazos establecidos.
Transportadores de personas (aceras móviles)
Un transportador de personas es una pasarela mecánica de movimiento
continuo, que se usa para transportar personas entre dos
puntos en el mismo nivel o en niveles diferentes. Los transportadores
de pasajeros se usan para transportar un gran número de
personas en los aeropuertos desde el vestíbulo principal hacia las
puertas de embarque, así como en los grandes almacenes y supermercados.
Si los transportadores son horizontales, los coches de
niños, las carretillas y las sillas de ruedas, así como las carretillas
con alimentos y equipajes pueden desplazarse sin riesgo, pero en
los transportadores inclinados estos vehículos, algo pesados, solamente
se usarán si se pueden enclavar automáticamente. La
rampa consta de paletas de metal, similares a las huellas de los
escalones de las escaleras mecánicas, pero más largas, o de
correas sin fin. Las paletas deberán estar ranuradas en la dirección
del desplazamiento, y se colocarán peines en cada extremo.
El ángulo de inclinación no deberá ser mayor de 12° o de 6° en
los accesos. Las paletas y la correa deberán moverse horizontalmente
en una distancia no menor de 0,40 m antes de entrar en el
rellano. El transportador se desplaza entre barandillas rematadas
en su parte superior con un pasamanos móvil que se mueve aproximadamente
a la misma velocidad. La velocidad no será mayor
de 0,75 m/s, a menos que el movimiento sea horizontal, en cuyo
caso se admite una velocidad de 0,90 m/s, siempre que la
anchura no exceda de 1,10 m.
Las condiciones de seguridad para los transportadores de
personas en general son análogas a las de las escaleras mecánicas
y deberán incluirse en el mismo código.
Elevadores de obra
Los elevadores de obra son instalaciones provisionales utilizadas
en las obras de construcción para el transporte de personas y
materiales. Cada elevador consta de una cabina sobre guías
y deberá ser manejado por un operario situado dentro de la
misma. En años recientes, el diseño de piñón y cremallera ha
hecho posible el uso de elevadores de construcción para un transporte
eficiente en torres de comunicaciones o para el servicio
de chimeneas muy altas. Nadie debe montar en un elevador de
materiales, excepto para fines de inspección o mantenimiento.
Las normas de seguridad varían considerablemente. En
algunos casos, estos elevadores se instalan respetando la misma
normativa de seguridad que para los ascensores de personas y
mercancías permanentes de los edificios, excepto que el hueco
está rodeado de una fuerte malla metálica en lugar de materiales
sólidos, con objeto de reducir su resistencia al empuje del viento.
Se necesitan estrictas normas aunque no tanto como para los
ascensores de personas; muchos países tienen reglamentos especiales
para estos elevadores de obra. Sin embargo, en muchos
casos el nivel de seguridad es bajo, la construcción defectuosa,
los montacargas son movidos por un cabrestante con motor de
gasóleo y la cabina está suspendida de un solo cable de acero.
Un elevador de obra deberá ser accionado por un motor eléctrico
para asegurar que la velocidad se mantiene dentro de los
límites de seguridad. La cabina deberá estar cerrada y provista
de protecciones en la entrada a la misma. Las aberturas del
hueco en los accesos deberán equiparse con puertas sin perforaciones
hasta una altura de 1 m del suelo, siendo la parte superior
de malla metálica con huecos máximos de 10 × 10 mm. Los
umbrales de las puertas de acceso y de la cabina deberán estar
provistos de rodapiés adecuados. Las cabinas estarán equipadas
con un mecanismo de seguridad. Un tipo común de accidente se
produce cuando los trabajadores se desplazan en un elevador
diseñado solamente para el transporte de materiales, que carece
de paredes laterales o puertas para proteger a los obreros de
posibles golpes con una parte del andamiaje, o para evitar su
caída durante el viaje. Un elevador de correa consiste en una
serie de peldaños sobre una cinta vertical que se desplaza. Una
persona que monte en ella corre el peligro de ser arrastrado
hasta el extremo superior, no pudiendo hacer un paro de emergencia,
y posibles golpes la cabeza o los hombros en el borde de
la abertura entre pisos; saltar dentro o fuera después de que
el peldaño ha rebasado el nivel del suelo o no poder alcanzar el
rellano a causa de un fallo de corriente o por la detención de la
correa. De acuerdo con esto, tal tipo de elevador solo debe ser
utilizado por personal especializado empleado por el propietario
del edificio o alguien designado para ello.
Riesgos de incendio
Generalmente, el hueco de cualquier ascensor se extiende a lo
largo de toda la altura del edificio y está conectado con todas las
plantas. El fuego o el humo de un fuego que se declare en la parte
inferior del edificio puede propagarse por el hueco a todas las
plantas y, en ciertas circunstancias, el hueco del ascensor o grupo
de ascensores puede intensificar el fuego a causa del efecto
chimenea. Por tanto, un hueco de ascensores no debe formar
parte del sistema de ventilación del edificio. El hueco deberá estar
totalmente cerrado por paredes sin perforaciones, de material
incombustible que no produzca humos nocivos en caso de
incendio. Deberá instalarse una ventilación en lo alto del hueco o
en la sala de máquinas encima del anterior para permitir la salida
del humo a la atmósfera.
Como el hueco, las puertas de entrada deberán ser resistentes
al fuego. Los reglamentos de construcción nacionales suelen estipular
los requisitos y varían según los países y condiciones. Las
puertas de los accesos no se pueden ser estancas al humo si
tienen que funcionar de modo fiable.
A pesar de la altura que pueda tener el edificio, las personas
no usarán los ascensores en caso de incendio, a causa de los
riesgos de parada del ascensor en una zona incendiada o de que
los pasajeros queden atrapados en la cabina, en caso de fallo de
la energía eléctrica. En general, hay asignado a los bomberos un
ascensor que sirve a todas las plantas y que puede ser puesto en
servicio por ellos, por medio de un interruptor o una llave especial
en la planta principal. La capacidad, velocidad y dimensiones
de la cabina de este ascensor debe cumplir ciertas
condiciones. Cuando los bomberos usan los ascensores, los
mandos normales quedan invalidados.
La construcción, mantenimiento y renovación del acabado
interior de los ascensores, la instalación de moqueta y la
limpieza del ascensor pueden conllevar el uso de disolventes
orgánicos volátiles, masillas o pegamentos, que pueden representar
un riesgo para el sistema nervioso, además de un riesgo
de incendio. Aunque estos materiales se usan sobre otras superficies
metálicas, incluyendo escaleras y puertas, el riesgo es severo
en los ascensores a causa de su espacio reducido, en el cual las
concentraciones de vapores pueden resultar excesivas. El uso de
disolventes en la parte exterior de un ascensor también puede
ser peligroso, nuevamente a causa de la ventilación limitada,
sobre todo en un hueco ciego, donde la ventilación no es posible.
(Un hueco ciego es uno que no tiene puerta de salida, habitualmente
con un recorrido de varias plantas entre dos destinos; en
el caso de un grupo de ascensores que sirve a las plantas 20 y
superiores, un hueco ciego se extenderá entre las plantas 1 y 20).
Ascensores y salud
Si bien los ascensores y montacargas representan riesgos, su
empleo también puede ayudar a reducir la fatiga o lesiones
musculares serias debidas a la manipulación manual, y puede
reducir los costes laborales, especialmente en algunos países en
vías de desarrollo. En tales lugares, en los que no se usan ascensores
en absoluto, los trabajadores han de acarrear pesadas cargas
de ladrillos u otros materiales, ascendiendo por rampas, a una
altura de varias plantas, en medio de un tiempo húmedo y
tórrido.
Fuente: www.cdc.gov/eLCOSH