Fuente: Estrucplan On Line - www.estrucplan.com.ar - Salud, seguridad y medio ambiente en la industria

Gestión de Residuos
Guía para el diseño... 06 Preparación del terreno y construcción de la infraestructura. Parte 1

..:: Una solución para la disposición final de
residuos sólidos municipales en pequeñas poblaciones ::..

OPS/CEPIS/PUB/02.93
Original: español

Jorge Jaramillo
Universidad de Antioquia, Colombia

Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente
División de Salud y Ambiente
Organización Panamericana de la Salud
Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la
Organización Mundial de la Salud
2002

6.1 Preparación del terreno

La preparación del terreno tiene como objetivo permitir la construcción de la infraestructura básica del relleno para recibir y disponer los RSM en una forma ordenada y con el menor impacto posible, así como facilitar las obras complementarias y las relativas al paisaje.

Los siguientes trabajos son de vital importancia para la preparación del terreno; se trata de obras sencillas y de bajo costo que pueden ser ejecutadas con rapidez por los trabajadores del municipio, cumpliendo con los requisitos sanitarios.

6.1.1 Limpieza y desmonte

En el terreno se debe preparar un área que sirva de base o suelo de soporte a los terraplenes que conformarán el relleno; algunas veces será necesaria la tala de árboles y arbustos para que no sean un obstáculo durante la operación. Esta limpieza se hará por etapas y de acuerdo con el avance de la obra. De este modo, se evitará la erosión del terreno (figura 6.1).

6.1.2 Tratamiento del suelo de soporte

  • Nivelación

El trabajo continúa con la remoción de las primeras capas de suelo, dependiendo de la cantidad de material de cobertura disponible. A veces es ventajoso dejar el terreno intacto, con el fin de usar su capacidad de absorción y filtración para remover contaminantes del lixiviado.

Figura 6.1
Limpieza y desmonte del terreno

Se recomienda que la superficie de la base de las plataformas de residuos tenga una pendiente negativa de 2 ó 3% con respecto a los taludes del fondo y laterales, con el objetivo de garantizar el escurrimiento rápido de los líquidos percolados y su almacenamiento en las zanjas de drenaje.

Figura 6.2
Pendiente de la superficie del terreno o base del relleno

Para la nivelación del suelo de soporte y los cortes de los taludes, se recomienda que el movimiento de tierra se haga por etapas, dependiendo de la vida útil del sitio; así la lluvia no erosionará el terreno ni se perderá la tierra, que podría emplearse como cobertura. Hay que conservar y almacenar la cubierta vegetal de las áreas iniciales, ya que servirá para la siembra de pasto a medida que se vayan terminando algunasáreas del relleno.

En la nivelación del suelo de soporte o base de los terraplenes y en la apertura de las trincheras o zanjas se debe emplear equipo pesado (tractor de orugas y/o retroexcavadora), puesto que la excavación manual es demasiado ineficiente. El mismo equipo servirá para la construcción del camino de acceso y la(s) vía(s) interna(s) o la extracción y el almacenamiento de material de cobertura; es preferible que esta última actividad se realice solo en periodos secos (figura 6.3).

A través de la Secretaría de Obras Públicas, la autoridad municipal podrá solicitar la maquinaria en calidad de préstamo o arriendo al gobierno estatal o incluso a otro municipio cercano. Una modalidad de préstamo puede ser el compromiso de esta autoridad de sufragar tanto los gastos de combustible del equipo como el salario y la alimentación del operador por los días que sean necesarios.

 

Figura 6.3
Movimiento de tierras para la preparación del sitio

Por lo general, el movimiento de tierras no durará más de una semana, puesto que la preparación del terreno para un relleno sanitario manual se concibe por etapas.

Una de las mayores dificultades que se presentan en las pequeñas poblaciones, aparte de la adquisición del terreno para la construcción del relleno sanitario, es el préstamo o arriendo del equipo pesado para el movimiento de tierras inicial que permita abrir el camino de acceso para el vehículo recolector y preparar el suelo de soporte. En esta labor se pone a prueba la capacidad de gestión del servidor público encargado de la administración.

  • Drenaje

Se debe evitar construir el relleno sanitario “sobre” alguna pequeña corriente o nacimiento de agua.

Cuando solo se cuenta con terrenos cenagosos o pantanosos, estos pueden aprovecharse para construir un relleno sanitario manual bajando el nivel freático de manera permanente, lo que se logra con el siguiente procedimiento (figura 6.4):

  • Excavar una o varias zanjas de drenaje en la parte inferior del terreno, con la profundidad que se requiera en cada caso, hasta confirmar que las primeras capas de basura en la base del terreno estén a un mínimo de un metro sobre el nivel más alto del agua y que el suelo sea arcilloso.
  • Colocar una tubería perforada de concreto y llenar la zanja con piedra y grava, a manera de filtro.
  • Cubrir con tela de ingeniería (geotextil) o un material similar el drenaje de piedra para evitar su colmatación. Es adecuado el polipropileno, que se puede obtener de los costales o sacos usados.
  • Colocar una capa de 0,3 a 0,6 metros de material arcilloso compactado sobre la tela para garantizar el aislamiento entre la superficie superior del drenaje y los RSM y evitar así una posible contaminación del agua.
  • Tener cuidado de no cruzar los drenajes del líquido percolado con la zanja de drenaje para abatir el nivel del agua.

Figura 6.4
Drenaje para terrenos con alto nivel freático

6.1.3 Cortes y conformación de taludes del terreno

Debido a las grandes variaciones en el tipo y disposición de los materiales, es indispensable analizar la estabilidad del terreno para definir el talud más apropiado. Se puede establecer como norma que para un corte de más de siete metros de altura, se deberá realizar el estudio de estabilidad con base en principios de la geotecnia. Para alturas menores, casi siempre se podrá definir el talud con base en la clasificación de las rocas y suelos y en el estado de disposición de los materiales de corte.

Para un corte de baja altura (menor de cinco metros), se puede recomendar unúnico talud; para alturas mayores, sería mejor tener dos taludes diferentes, mientras que en otros casos será necesaria la construcción de bermas o banquetas intermedias (véase el capítulo 5, figura 5.4, numeral 5.4.3).

Los taludes del terreno se dejan de tal manera que no causen erosión y puedan darle buena estabilidad al relleno. Estos pueden ser desde verticales hasta del tipo 3:1 (horizontal:vertical), dependiendo del tipo de suelo.

La superficie de las terrazas o terraplenes deberán tener una pendiente del 2% con respecto a los taludes interiores, a fin de conducir las aguas de lixiviado a las zanjas de drenaje y evitar encharcamientos cuando se usen como vías temporales de acceso; lo anterior contribuye también a brindar estabilidad a la obra.

Figura 6.5
Cortes de los taludes y del suelo de soporte

Las zanjas podrán tener forma trapezoidal, cuadrada o rectangular, dependiendo de las condiciones del suelo. La separación entre ellas será de 0,5 a un metro, según se requiera para garantizar su estabilidad mientras permanecen vacías (figura 6.5).

6.1.4 Requerimientos de infraestructura y equipamiento de un relleno sanitario

El cuadro 6.1 permite identificar rápidamente las principales obras de infraestructura y equipamiento básico de un relleno sanitario.

Cuadro 6.1
Infraestructura y equipamiento básico de un relleno sanitario

6.2 Infraestructura periférica

6.2.1 Vía de acceso


El relleno sanitario manual debe estar cerca de una vía pública principal y de uso permanente. Es necesario reiterar que el tiempo empleado en el acarreo de basura, desde el área poblada hasta el sitio del relleno sanitario y viceversa, es más importante que la distancia (figura 6.6).

El camino de acceso interno también debe reunir las condiciones mínimas que garanticen el ingreso fácil y seguro al vehículo o vehículos de recolección de residuos en todas las épocas del año.

Para los casos en que el tráfico vehicular es mínimo, la vía de acceso puede ser una pequeña carretera afirmada de 6 metros de ancho, con un buen mantenimiento durante todo el año. En ocasiones conviene regar el camino con aceite quemado para evitar la acumulación de polvo.

 

Figura 6.6
Camino de acceso al relleno sanitario manual

La pendiente máxima de esta vía puede ser de 7 % si el vehículo o los vehículos tienen que remontar la pendiente cargados, y de 10% si la vía está por encima del relleno, lo que sugiere que descenderán cargados al frente de trabajo.

6.2.2 Drenaje perimetral de aguas de lluvias

Apenas se pueda, las fuentes o pequeñas venas de agua existentes en el área del relleno deben ser desviadas y canalizadas antes del inicio de la operación. Además de interferir negativamente en la operación, su paso por la masa de residuos contribuirá al aumento del volumen del líquido percolado.

La interceptación y el desvío del escurrimiento superficial de las aguas pluviales fuera del relleno contribuyen significativamente a la reducción del volumen de lixiviado y al mejoramiento de las condiciones de operación. El canal siempre deberá ser construido en la curva de nivel que garantice una velocidad máxima que no provoque una excesiva erosión (figura 6.7).

Figura 6.7
Canal perimetral para el desvío de las aguas de escorrentía superficial


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