BUENOS AIRES .- La X Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, celebrada en Buenos Aires, llegó a un acuerdo de mínimos, tras largas y tensas negociaciones que culminaron la madrugada pasada. El pacto consiste en celebrar el próximo año un seminario para avanzar en la lucha contra este problema.
Es una propuesta de Argentina, que ha sido respaldada por la Unión Europea. La reunión, sin embargo, tendrá sólo un carácter consultivo y de intercambio de información.
En este seminario, que se celebrará en mayo, en Bonn, delegados gubernamentales analizarán las diferentes medidas que los países aplican para mitigar los efectos del cambio climático y estudiarán actuaciones para ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse a este fenómeno.
Estados Unidos y los países árabes, que en principio rechazaron la propuesta, finalmente aceptaron la celebración del seminario bajo la condición de que quedase expresamente establecido que no constituiría una instancia de negociación.
Cuando se había formulado la iniciativa, Argentina había planteado el seminario como un primer escalón para comenzar a delinear acciones para después de 2012, cuando finaliza el periodo de compromisos del Protocolo de Kioto, pacto que entrará en vigencia el próximo 16 de febrero.
Pero ante la negativa de algunos países de negociar "sobre el futuro", Argentina suavizó la propuesta, que quedó en un mero intercambio de información.
Aún así, Estrada Oyuela aclaró que los expertos gubernamentales tendrán libertad para expresar sus inquietudes o propuestas de acciones a largo plazo. Aunque se mostró convencido de que Estados Unidos no ratificará el Protocolo de Kioto, sí valoró que haya aceptado participar "en un ejercicio de intercambio de información" y observó que este país está tomando medidas para reducir sus emisiones contaminantes.
El otro punto de conflicto en la cita en Buenos Aires, a la que asistieron más de 2.200 delegados de 178 países, era el de la adaptación a los impactos del cambio climático, especialmente en las naciones más pobres.
En este asunto se acordó poner énfasis en la recolección de información y la formulación de modelos de previsión meteorológicos, el análisis de la vulnerabilidad y el cálculo de los costos del impacto del cambio climático, entre otras acciones.
En la negociación en el capítulo de adaptación, los países productores de petróleo exigían un reconocimiento de que un futuro compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual supondrá diversificar sus economías, hoy basadas en los combustibles fósiles, les significará perder competitividad.
"Los países petroleros hoy no quieren dinero para hacer su adaptación económica, sino que quieren que se reconozca como principio que es posible que las medidas de mitigación les afecten en el futuro", explicó Estrada Oyuela.
El negociador argentino señaló que ese principio ya fue reconocido por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y por el Protocolo de Kioto y que la respuesta está en "estimular la diversificación económica.
The Ecotimes- Europa
Sábado 18 de Diciembre de 2004