del Laboratorio Central de Protección
Radiológica de Varsovia, Polonia.
También se desempeñó como Jefe del UNSCEAR, Comité
Científico
de las Naciones Unidas sobre Efectos de las Radiaciones Atómicas.
(Traducción del Inglés
de Eduardo Ferreyra,
del artículo publicado en la revista científica 21st Centruy
Science & Technology)
La Influencia del Sol
Recientes estudios de varios grupos de oceanógrafos, meteorólogos
y astrofísicos muestran una excelente concordancia entre las temperaturas
de la superficie de lo océanos y la actividad del Sol. Durante los
últimos 50 años las partes tropicales y subtropicales de tres
océanos se han estado enfriando y calentando 0,1°C, ajustándose
perfectamente con el ciclo solar de once años. Esto es asombroso, ya
que las diferencias en el brillo solar alcanzan sólo al 0,1%, lo que
no es suficiente para causar los cambios de temperatura observados. Parece
ser que la señal del Sol dispara un efecto climático por medio
de algún factor amplificador. Durante la Pequeña Edad de Hielo,
hace unos 300 años, la radiación solar era un 0,25% menor que
la actual [48]. Desde 1750, la temperatura del aire sobre Europa ha estado
cambiando constantemente al ritmo de los ciclos solares, pero no al ritmo
del cambio de los gases de invernadero. Cuando el Sol era más activo,
la troposfera de la Tierra era más cálida (Figura 7). [47, 49,
51]
El mecanismo que amplifica la señal solar sea probablemente un fenómeno
como El Niño/Oscilación del Sur (ENSO), una anomalía
de las aguas ecuatoriales del pacífico oriental: El Niño, calentamiento,
La Niña, enfriamiento. Las anomalías ENSO ocurren como ciclos
irregulares de 2-7 años, asociados con cambios a gran escala de la
presión atmosférica en los trópicos, entre el Pacífico
sudoriental y occidental. ENSO influencia al clima de todo el planeta. [52].
Las mediciones satelitales que durante el período de observaciones
de los últimos 20 años, El Niño de 1998 causó
las anomalías térmicas más fuertes en la atmósfera
de la Tierra. En Abril y Mayo de 1998, la desviación de la temperatura
global del promedio 1982-1991 alcanzó los +0,7°C.
Durante los últimos 20 años, El Niño se produjo varias
veces, pero en 1997-98, se desarrolló sin erupciones volcánicas
simultáneas. En dos oportunidades anteriores, el Niño estuvo
asociado con grandes erupciones volcánicas que inyectaron a la estratosfera
enormes cantidades de polvo: El Chichón, en 1982, y Monte Pinatubo
en 1991 Estas erupciones provocaron un enfriamiento de la atmósfera
global, que enmascararon los efectos termales del Niño. (Ver Figura
6, más arriba).
Figura 7
TEMPERATURA DE LA TROPOSFERA Y CICLOS SOLARES
Desde 1750, la temperatura del aire sobre Europa ha estado cambiando constantemente
al ritmo de los ciclos solares, pero no al ritmo del cambio de los gases de
invernadero. Cuando el Sol era más activo, la troposfera de la Tierra
era más cálida
Fuente: Notas 47, 49, y 51.
Parece que El Niño es probablemente el factor más fuerte de
la variabilidad natural del sistema climático global [53]. Desde 1958
se han observado anomalías negativas y positivas de la temperatura
global asociadas con el Niño [54] (y algunas se remontan hasta 1610)
[52]. Numerosas observaciones sugieren que el fenómeno ENSO depende
de la actividad solar: las grandes explosiones solares provocan dramáticos
aumentos del viento solar, y disminuyen la intensidad de los rayos cósmicos
que llegan a la atmósfera terrestre. Como los rayos cósmicos
suministran centros de condensación para las nubes, las grandes explosiones
solares permiten la formación del Niño, a través de una
disminución del 2 a 3% de la cobertura nubosa, a corto plazo. [52,
55, 56]
Los Modelos Computados son
Sólo Opiniones
Los modelos computados del clima son nada más que opinión formalizada
de sus creadores, acerca de la operación del sistema climático
global [57]. Si estos modelos fuesen capaces de proyectar acertada-mente los
cambios climáticos, deberían pasar la prueba de reconstruir
con precisión los climas del pasado, o por lo menos reconstruir el
clima actual.
Normalmente, para las proyecciones del impacto humano sobre el clima se usa
una de las muchas versiones del MCG (Modelo de Circulación General)
La prueba de las varias versiones ha demostrado que los modelos son incapaces
de reconstruir con acierto ni siquiera el clima actual. Todos los modelos
tenían un 100% de error para las predicciones de las precipitaciones
atmosféricas, y un error de 2°C para las estimaciones de la temperatura
global. Para las regiones árticas, el error llegaba a 10°C y para
la Antártida, el error era de 20°C. [58] En una prueba, cuando
se alimentó a 14 modelos diferentes con los mismos parámetros
climáticos, se obtuvieron 14 res-puestas diferentes que iban desde
calentamiento hasta enfriamiento de la temperatura global de la atmósfera
[59] .
Un test similar se hizo sobre otros 17 MCG produjeron similares resultados
[60]. Esto explica por qué las predicciones del cambio de temperatura
del IPCC, basado en modelos MCG están en total desacuerdo con las temperaturas
reales medidas por los satélites (Figura 8).
Figura 8
DIVERGENCIA ENTRE LAS TENDENCIAS DE TEMPERATURAS EN LA BAJA TROPOSFERA Y LAS
PREDICCIONES DEL IPCC
La tendencia de los cambios anuales de temperatura en la baja tropósfera,
tal como han sido medidos por satélites entre las latitudes 83°N
y 83°S, divergen de la correspondiente línea de tendencia pronos-ticada
por los modelos computados del IPCC. La línea descendente corresponde
a las temperaturas realmente observadas, mientras que la abrupta línea
ascendente es la "profecía" del IPCC
Fuente: A.R. Robinson, S.A. Baliunas, W. Soon, y Z.W. Robinson, 1988 (Nota
47).
Los modelos computados proyectan el mayor calentamiento de la atmósfera
del Hemisferio Norte sobre el Ártico, en 8°C a 10°C [15]. Estas
proyecciones no han sido confirmadas por las mediciones "in situ".
En Spitzbergen, estación donde Noruega ha realizado mediciones desde
1912, la temperatura no muestra una tendencia positiva [61]. También
se observó una ausencia de calentamiento en otras cinco regiones árticas
[62] , en la península Escandinava, en Dinamarca y Groenlandia [63,
64].
Una larga serie de mediciones de 10 estaciones meteorológicas que
forman un arco alrededor del ártico, demuestra que no hubo ningún
calentamiento, sino un enfriamiento de la región [65]. El análisis
de los datos de estas regiones que cubren un sector canadiense del ártico,
Groenlandia, Islandia y Eurasia, muestra que alrededor de 1920 ocurrió
un gran calentamiento en el ártico. Entre 1912 y 1920, aumentó
la temperatura en Spitzbergen y Groenlandia occidental entre 3,5°C y 5°C.
Después de 1950, las estaciones canadienses Resolute y Alert observaron
una tendencia decreciente. En este período, la temperatura en Groenlandia
occidental disminuyó en 1,5°C. También se observó
una tendencia declinante en el ártico ruso, registrándose en
Franz Josef Land la máxima disminución de temperatura, a corto
plazo, con 4°C a 5°C.
Nueve estaciones meteorológicas Danesas en Groenlandia observaron
cambios similares a largo plazo, con enfriamientos en estas regiones entre
1940 y 1985 [65, 66]. Durante la década de 1955-1964, en un sector
del ártico entre Groenlandia, Noruega, Spitzbergen y Novaya Zemlya,
la temperatura del agua superficial del mar disminuyó 0,1°C a 0,6°C
en invierno, y 0,1°C a 0,25°C en verano. Entre 1945 y 1975, también
se registró una disminución de la temperatura del agua superficial
de 1°C alrededor de las Islas Faroe, y la temperatura media del Atlántico
al norte de 35°N disminuyó 0,5°C entre 1940 y 1987 [64]. Una
revisión de las temperaturas de la Capa de Hielo de Groenlandia muestra
una disminución de la temperatura del aire durante los últimos
30 años, y un 15% de disminución en las precipitaciones. Ambos
efectos son totalmente opuestos a lo que los modelos computados proyectan.
[67]
Más hacia el sur, mediciones dendrológicas indican un sistemático
enfriamiento del verano de 3,°C en la región al norte de Quebec,
entre 1800 y 1950. [68] En la parte sur del planeta, en la Península
Antártica, el clima se ha enfriado gradualmente en 2°C desde 1850.
[69] En comparación con el siglo 9, la temperatura en el Ronne Shelf
disminuyó 0,7°C, y en unos 4°C en los años 80. [70]
En la escala global, las mediciones de temperatura muestran una falta sistemática
de aumento de temperatura después del óptimo de los años
40; en su lugar, hay una tendencia al enfriamiento durante las siguientes
tres décadas. [57, 71] Desde los años 40, el mayor enfriamiento
del clima se observó en las altas latitudes del norte [72], es decir,
exactamente donde las hipótesis del calentamiento global proyecta el
mayor aumento de temperatura.
Los Glaciares Crecientes
Las mediciones altimétricas por radar satelital sugieren que, entre
1978 y 1985, estaban creciendo a un ritmo que se correspondía con la
disminución del nivel de los océanos, de 0,20 a 0,45 mm por
año, de manera principal, por la acumulación de hielo en Groenlandia
[73, 74] . Durante estos ocho años, el espesor de la cobertura de helo
de Groenlandia se incrementó unos 1,5 metros, lo que corresponde a
23 cm por año. La precisión de estas mediciones fue cuestionada
en base a ser "información militar secreta" [75]. Sin embargo,
los resultados originales de Zwally et al., fueron confirmados por mediciones
posteriores realizadas durante la Geosat Exact Repeat Mission [76], y por
resultado de mediciones por láser. [77]
Las mediciones llevadas a cabo en Groenlandia a ras del suelo por la Expedition
Glaciologique Internationale au Groenland (EGIG), y por otros grupos en el
sur de Groenlandia, muestran un aumento promedio del hielo de 3 a 9 cm por
año [74]. Desde 1968, los frentes de seis de nueve pequeños
glaciares estudiados en la Groenlandia occidental han comenzado a avanzar
[66]. Las mediciones de EGIG demostraron que entre 1959 y 1968, la superficie
de la capa de hielo de la Groenlandia central había aumentado 1 metro
su altura. Alrededor de 1950, la mayor parte de la capa de hielo del borde
sur y occidental de Groenlandia se estaba retirando y disminuyendo de espesor.
Pero alrededor de 1985, numerosas partes del hielo que se retiraba habían
comenzado a avanzar nuevamente. A comienzos de 1990, el área de progresión
se había extendido desde las tierras altas hacia las tierras bajas
[78]. Estudios recientes sugieren que "No hay evidencia convincente de
un aumento de condiciones de balance negativo que puedan, a priori, ser esperadas
a partir de un calentamiento inducido por el hombre". [79]
De los 18 glaciares estudiados en el ártico, 15 de ellos (77%) tienen
ahora un coeficiente positivo de balance de masa/ pendiente. Algunos de los
glaciares muestran una tendencia a un balance de masa menos negativo, y muchos
otros muestran una fuerte tendencia positiva. Gran parte de los glaciares
escandinavos alcanzaron su máximo histórico en el siglo 17,
durante la Pequeña Edad de Hielo. Después de un intenso derretimiento
a principios del siglo 20, 17 glaciares escandinavos redujeron de forma dramática
su retroceso y entraron en un proceso de aumento de su masa. [80, 81]. Cambios
similares se encontraron más tarde en Escandinavia y Spitzbergen. [82]
En la Antártida, el hielo está creciendo tan rápidamente
que, para el 2050 habrá producido un descenso de los océanos
de 30 cm. [83] La medición de la acumulación de hielo indica
que en gran parte de la Antártida el incremento de la capa de hielo
corresponde a un 5 a 25% de la precipitación global, y a una disminución
de los niveles del océano de 1,0 a 1,2 mm por año. [84] Tal
comportamiento de la criósfera no apoya ningún reclamo de que
el clima se esté calentando, ni de la catastrófica visión
de un aumento del nivel de los océanos provocado por el hombre, se
pueda cumplir.
El Efecto Invernadero
Sólo cerca de la mitad de la energía solar que llega a la Tierra
es absorbida por la atmósfera. El resto es dispersada y devuelta al
espacio y, en cierta medida, absorbida por la atmósfera o reflejada
por el suelo. La Tierra misma irradia a longitudes de onda infrarrojas, mucho
más largas que las radiación solar. La radiación infrarroja
de la Tierra, al revés que la radiación solar, es fuertemente
absorbida por la atmósfera. La absorción está provocada,
de manera principal, por el vapor de agua y las nubes, pero también
por algunos gases de escasa concentración en la atmósfera. Sólo
una muy pequeña parte de la radiación emitida por la superficie
alcanza a escapar hacia el espacio exterior De esta manera, la atmósfera
se calienta y devuelve energía radiante a la superficie de la Tierra,
donde es absorbida otra vez y nuevamente re-irradiada. Así, un notable
intercambio de energía térmica se produce entre el suelo y la
baja atmósfera. Este proceso, conocido como el Efecto Invernadero,
es el responsable de la relativamente alta temperatura promedio del planeta.
Sin el efecto invernadero, la temperatura media cerca de la superficie sería
de -18°C, y no de +15°C, como es ahora. La diferencia de 33°C
es el resultado de la absorción de radiación infrarroja por
los gases de invernadero atmosféricos. El más importante de
los gases de invernadero es el vapor de agua, responsable del 96 a 99% del
efecto invernadero. Cualquier lector del Informe 1990 del IPCC (la Biblia
de los adherentes al calentamiento global inducido por el hombre) puede creer,
incorrectamente, que el CO2 produce el 25% del efecto invernadero.
Lo que resulta impactante, en este informe del IPCC, es que el agua no ha
sido mencionada en ninguna de las ocho tablas que comparan el efecto invernadero
de diferentes componentes de la atmósfera! Si los correspondientes
valores del agua se hubiesen incluido en estas tablas, se habría visto
con toda claridad la falta de importancia que tiene, en el balance térmico
de la atmósfera, el CO2 producido por el hombre. Si el CO2 fuese el
único gas de invernadero de la atmósfera, contribuiría
con el 22% del efecto invernadero actual. Sin embargo, el real efecto invernadero
del CO2 es mucho menor, a causa de la superposición o solapado de fuertes
líneas de absorción de 12 a 18 ?m en la región espectral.
Análisis detallados de la atmósfera de verano en latitudes medias
indican que, al efecto total de invernadero de 342 watts/m2, el vapor de agua
(líneas de absorción continuas y discretas) contribuye con 330
watts/m2 -esto es, 96,5%, mientras que el CO2 contribuye con 12W/m2, o sea
el 3% .[85, 86] Otros estudios que tienen en cuenta al vapor de agua, al agua
líquida y transporte de calor por convección, estiman la contribución
del CO2 como el 1 al 5% del total del efecto invernadero. [87, 89] El resto
de los gases de invernadero tienen una importancia marginal.
TABLA 1
RESERVORIOS DE CARBONO Y FLUJO DE
CO2 A LA ATMOSFERA
Actuales reservorios de carbón
Gigatoneladas
Sedimentos
60.000.000
Orgánicos marinos disueltos
1.000
Inorgánicos marinos disueltos
38.000
Combustibles fósiles (explotables)
7.200
Atmósfera
727
Suelos
1.300
Biomasa terrestre
834
Biomasa marina
42
Flujos anuales naturales a la
atmósfera
Gigatons
Océanos
106
Tierra
63
Total
169
Flujos humanos anuales a la atmósfera
Gigatons
Comb. Fósiles y uso agrícola
6
Del total de flujo de CO2 a la atmósfera
de 169 Gigatoneladas (Gt) de carbono anuales, la actividad industrial y agrícola
de la humanidad agrega 6 Gt por años. Esto es similar a la amplitud
de la fluctuación anual de la masa total de CO2 atmosférico
(5,4 Megatoneladas de Carbono por año). La tabla muestra los actuales
reservorios de carbono en la superficie de la Tierra y los flujos anuales
de CO2 (expresados como carbono equivalente en gigatoneladas) de 1015 Ton,
a la atmósfera.
Fuente: Adaptado de Z. Jaworowski, T.V.
Segelstad y V. Hisdal, 1992. (ver Nota 27)
Debemos agradecer a la existencia de los océanos, que emiten vapor
de agua, y no al CO2, que la temperatura de la Tierra sea bien superior a
los 0°C en la superficie, que sea estable en un rango de sólo unos
pocos grados, y que ha permitido la existencia de la vida. Del total de flujo
de CO2 a la atmósfera de 169 Gigatoneladas (Gt) de carbono anuales,
la actividad industrial y agrícola de la humanidad agrega 6 Gt por
años (ver Tabla 1). Esto es similar a la amplitud de la fluctuación
anual de la masa total de CO2 atmosférico (5,4 Megatoneladas de Carbono
por año) .
Los cálculos isotópicos del equilibrio de masa del carbono-12
y carbono-13 de la atmósfera demuestran que en 1988 la masa de CO2
proveniente de la quema de combustibles fósiles, que se habían
acumulado en la atmósfera entre 1860 y 1988, era de unas 30 Gt de Carbono,
es decir, cerca del 5% de la masa total de CO2 atmosférico. [31, 90,
91] Se encontraron resultados similares con los estimados del equilibrio de
masa de CO2 no isotópico [92]. En consecuencia, el agregado humano
al efecto invernadero total está entre el 0,05 y el 0,25%.
Pero aún esta ínfima adición es dudosa. Según
estudios recientes, toda la radiación infrarroja que podría
escapar a la atmósfera terrestre (fuera de la "ventana espectroscópica"
en el rango 7,5-14 mm) está ya casi totalmente absorbida. Cualquier
aumento de la concentración de CO2 del aire, por encima de su actual
nivel, no puede contribuir de manera significativa a una mayor retención
de calor en la baja troposfera. [89 ,93]
Las Consecuencias Conocidas
de la Histeria del Calentamiento global
La hipótesis del calentamiento global que sería provocado por
el hombre está muy lejos de estar corroborada por observaciones, muchas
de las cuales sugieren que es falsa. Los soñadores ambientalistas tratan
de que parezca axiomático que los peligros imaginarios de este calentamiento
deben ser remediados sin esperar por más pruebas. De hecho, ellos exigen
que la incerteza científica debe convertirse en la base para una regulación
mundial, lo que pondrá cargas intolerables sobre la población
mundial, en especial la de los países subdesarrollados.
F.B. Cross, profesor de regulaciones comerciales de la Universidad de Texas,
ha advertido que "el principio de la precaución es profundamente
perverso en sus implicaciones para el ambiente y para el bienestar humano".
(94) Para cumplir sus sueños, los ecologistas están dispuestos
a que la humanidad pague cualquier costo; empobrecer a naciones enteras y
así poner en peligro al ambiente; destruir a la industria creada con
el trabajo y sudor de sus antepasados; y estrangular a nuestra civilización.
Es asombrosa la credulidad de una gran parte de la sociedad que, una vez expuesta
a la concentrada manipulación de los medios, ha aceptado con una inmensa
facilidad la mitología del calentamiento global. Se puede comprender
las razones psicológicas y sociales para esta aceptación. Sin
embargo, las acciones de la Organización de las Naciones Unidas y de
muchos gobiernos, que llevan a la comunidad de la Tierra a un desastre eco-nómico
y civilizacional, en nombre de un fantasma errante, no parecen ser responsables.
¿Será demasiado pedirle a los políticos que actúen
razonablemente en lugar de hacerlo por egoístas intereses a corto plazo?
Zbigniew Jaworowski, M.D., Ph.D., y D.Sc., es profesor en el Laboratorio
Central de Protección Radiológica en Varsovia. Científico
multidisciplinario, médico, doctor en Física y doctor en Ciencias,
ha estudiado muestras de hielo de glaciares de todas partes del mundo, analizando
trazas de metales pesados y radio nucleidos. Es muy conocido como experto
en efectos de las radiaciones, y ha servido como presidente del Comité
Científico de las Naciones Unidas para el Efecto de las Radiaciones
Atómicas (UNSCEAR). Entre sus previos artículos en la revista
21st Century Science & Technology se encuentra "Información
de Muestras de Hielo No Muestran Aumento del Dióxido de Carbono",
Primavera, 1997, p. 42.
Este artículo cuenta con el especial permiso de la revista y del autor
para su publicación en Estrucplan.com
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Este texto al igual que muchos otros que he leido, en mi busqueda de pruebas de que el calentamiento global es una falacia, muestra y explica perfectamente que eds asi. Pero aun asi, gente que no tiene ni idea del caso, gente a la que le ensenas el resultado de tu busqueda y sige creyendo en las mantiras que se difunden en los medios de comunicacion. Y hablo de gente culta como por ejemplo el profesor que me he encargado la tarea y que ma mira con cara de incredulidad cuando le resumo el contenido de este excelente texto. Pero por lo menos espero que al menos la gante que tiene algo de idea de este problema que se han inventado que es el calentamiento global, al leer este texto por fin se convenzan de que solo hay una verdad que es esta.
Francisco M Herencias (18) Madrid.
Brillante la explicación con lujo de detalles.
Es cierto que en todos los congresos de Energía aquellos que impulsan la Energía Atómica su primer lógicsa es que es más limpia que las convencionales por la no emisión de CO2 .Fué una de las muletillas utilizados en el congreso Mundial de Energía cuyas conclusiones se dieron en la Plata el 4 y 5 de diciembre pasados.
Espero que muchos profesionales lean este artículo.