
Introducción
Tradicionalmente el desarrollo de los recursos de agua ha sido orientado
comosi las aguas subterráneas y superficiales fueran entes distintos
e independientes. Un ejemplo de esta afirmación es el diferente tratamiento
que el Códigode Aguas le da ambos recursos. Las formalidades para otorgar
los derechos son distintas y, en el caso del agua subterránea, se asume
en la práctica que la explotación de un pozo solo puede ser
afectada por otro pozo y que ella no tendrá efecto sobre el agua superficial
de los cauces, sea afectando su cantidad y/o calidad.
Este enfoque que separa ambos recursos pudo ser entendible varias décadas
atrás cuando el uso de los recursos era poco intensivo y es insostenible
en la actualidad debido a que la gran demanda de agua provocada por el desarrollo
económico y social ha hecho que ambos recursos se afecten entre sí.
Todos los cauces de aguas superficiales sean ríos, esteros, lagos,
tranques, zonas húmedas o estuarios, interactúan con el agua
subterránea. La interacción puede ser de variadas formas y magnitudes
dependiendo de las condiciones hidrogeológicas de cada área.
Los cauces superficiales pueden alimentarse de agua subterránea y sustancias
en solución proveniente de acuíferos; es el caso de la II Sección
del Río Aconcagua en que el agua subterránea provoca aumento
en su caudal y cambios en la calidad del agua superficial por el proceso de
mezcla de ambas aguas.
En otros sectores son los cauces superficiales y la red de canales los que
alimentan los acuíferos como se puede demostrar en muchas cuencas del
país. La extracción de agua subterránea puede reducir
la escorrentía superficial así como la tecnificación
del regadío reduce la recarga de los acuíferos a valores mucho
menores que cuando estas técnicas no se aplicaban. El proceso de urbanización
se ha demostrado como un interceptor de recarga de acuíferos como ocurre
en la cuenca del Río Maipo y más específicamente en la
parte oriente de Santiago.

Aguas
Subterráneas
La contaminación de las aguas superficiales, por lo tanto, debe ser
vista como una posible fuente de contaminación de acuíferos
la que a menudo es muy difícil, por no decir imposible, de eliminar
como se comprueba a diario en todo el mundo. Como contrapartida aguas subterráneas
contaminadas pueden, bajo ciertas condiciones, contaminar cursos superficiales
de agua, al menos con sustancias no biodegradables naturalmente.
De lo anterior se desprende que el manejo del suelo y el agua debe necesariamente
ser enfrentado con una clara comprensión de las relaciones de interdependencia
entre aguas superficiales y subterráneas que son propias y particulares
de las características hidrogeológicas de cada área.
Una importancia mayor de este tema es incluir estos conceptos tan fundamentales
en el Código de Aguas, actualmente en trámite en el Parlamento
desde hace 10 años, en el que se insiste en una visión obsoleta
de separación entre aguas superficiales y subterráneas.
Fuente: Raúl Campillo Urbano, HidroGeólogo
Senior
Fecha de Publicación Aguamarket: Jueves 22 de Mayo 2003
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