Elementos de balance de la evolución de los sistemas de prevención en los países de la Unión Europea.
Autor: Laurent Vogel.
European Trade Union Technical Bureau for Health and Safety.
MAYO 2004
Elementos de balance de la evolución de los sistemas de
prevención en los países de la Unión Europea
Los sistemas de prevención de los países de la Unión
Europea han conocido un ciclo de reformas inacabadas y parciales.
Inicialmente los elementos reales de cambio e innovación suscitaron
esperanzas importantes y se realizaron algunos progresos reales en
numerosos países. La oportunidad ofrecida por las directivas
comunitarias de reformar los sistemas de prevención inadecuados
se aprovechó, con una intensidad variable, en distintos países.
Actualmente, el carácter parcial de las reformas revela elementos
inquietantes de bloqueo e inadaptación.
Resultados poco alentadores
¿Cómo evaluar los cambios producidos en los sistemas
de prevención? La cuestión se plantea sobre un complejo
conjunto de dispositivos, sobre el funcionamiento de cada uno de ellos,
sobre la coherencia de su acción global y sobre su capacidad
real para responder a necesidades que están en evolución.
Dos tipos de indicadores existen para medir el resultado de los sistemas
de prevención: indicadores de resultado que permiten medir
aproximadamente la amplitud de los daños a la salud causados
por el trabajo y de los indicadores de medios que se refieren a los
dispositivos aplicados para la prevención.
A pesar de las deficiencias de los indicadores tradicionales de resultados,
se puede observar que en el conjunto se produce un deterioro de las
condiciones de trabajo y que esto juega un papel en el aumento de
las desigualdades sociales de salud.
Los indicadores disponibles indican la evolución siguiente
: la directiva marco y las medidas nacionales de transposición
tienden a ser aplicadas de manera formal y burocrática.
Un 50% de los trabajadores de la Unión Europea parecen no
tener acceso a servicios de prevención. La mayoría de
los servicios que existen no son plenamente multidisciplinarios. En
muchos, las actividades realizadas no corresponden a la jerarquía
de las medidas de prevención prevista por la directiva marco
y, a veces, son poco compatibles con la prevención (es el caso,
en particular, del conflicto entre los varios papeles de las Mutuas
en España). La cobertura de las trabajadoras por servicios
de prevención de calidad es probablemente menos importante
que la de los trabajadores.
La representación de los trabajadores para la salud y la seguridad
constituye un elemento crucial para toda la política de salud
en el trabajo. Con todo, en la mayoría de los países
europeos, una cantidad importante de trabajadores se ve privada de
tal representación. La existencia de una estructura de representación
de los trabajadores es la condición indispensable de toda participación
de los trabajadores en el ámbito de la salud y la seguridad.
Es más difícil medir la forma en que los empresarios
cumplen con su deber de seguridad. ¿En qué medida, organizan
una prevención planeada encaminada prioritariamente a eliminar
los riesgos? ¿Cuál es la calidad de su evaluación
de los riesgos y cuáles son sus consecuencias para un programa
de intervenciones coherente? ¿Se descuidan los riesgos de salud
a largo plazo? Por regla general, la impresión que prevalece
es que para la mayoría de los empresarios, la prevención
sigue siendo una actividad secundaria, a menudo realizada de manera
burocrática y formal, poco vinculada a las elecciones estratégicas
de la empresa. Para una minoría, a veces importante, incluso
no se garantiza el respeto formal de las obligaciones.
En la mayoría de los países, la intervención
de las autoridades públicas en el funcionamiento del sistema
de prevención no se ha adaptado a las nuevas necesidades vinculadas,
a la vez, a la aplicación de reformas parciales y a la evolución
del trabajo. Es una de las explicaciones centrales de la falta de
coherencia de las reformas que se ha producido.
Por regla general, los Estados subestimaron la cuestión del
control y las sanciones. Los medios de que disponen los sistemas de
inspección del trabajo se estancan, cuando no sufren reducción.
Y, sin embargo, la complejidad de las tareas de la inspección
y la fragmentación del mundo del trabajo exigirían mayores
recursos.
Los vínculos entre la salud en el trabajo y otras políticas
públicas, como la defensa del medio ambiente y la Salud Pública,
siguen siendo generalmente muy escasas.
Otras funciones como la investigación, la socialización
de las experiencias, la información, el apoyo a los representantes
de los trabajadores tienden a ser descuidados por las autoridades
públicas.
De manera más general, nos podemos preguntar si más
allá de las reformas legislativas realizadas, existen verdaderas
estrategias nacionales en salud en el trabajo. Debates destinados
a elaborar tales estrategias tuvieron lugar en algunos de los Estados
miembros de la Unión Europea, pero no desembocaron en la instauración
de un sistema coherente de prevención. En ninguna parte las
autoridades públicas se atrevieron a oponerse con firmeza a
las exigencias patronales de autorregulación. Las políticas
seguidas a menudo se justificaron por hipótesis inexactas según
las cuales la salud en el trabajo habría dejado de ser una
cuestión conflictual.
El reconocimiento de un conflicto de intereses es sin embargo un
elemento crucial si se quiere establecer una política eficaz
de salud en el trabajo. Si la realización del beneficio era
automáticamente compatible con un buen nivel de salud y seguridad,
el papel de las autoridades públicas podría ser modesto.
Numerosos estudios han puesto de manifiesto durante estos últimos
años que malas condiciones de trabajo desde el punto de vista
de la salud en el trabajo no eran incompatibles con una fuerte productividad
y elevados niveles de beneficio. Tanto en Estados Unidos como en Francia,
la flexibilidad, la instauración en sistemas de gestión
de la calidad y la polivalencia pudieron asociarse a tasas de accidentes
en el trabajo más elevados. En los ámbitos de los trastornos
musculo-esqueléticos y del stress, hay una correlación
evidente entre los ataques a la salud y la intensificación
del trabajo.
Escasa adecuación con relación a las mutaciones
del trabajo
Las reformas producidas descuidaron generalmente los problemas vinculados
a la evolución del mercado laboral. El desarrollo de la precariedad,
la fragmentación de las actividades productivas, en particular,
por formas múltiples de subcontratación y las políticas
de flexibilidad han creado una situación donde la aplicación
del derecho del trabajo esta amenazada por una presión muy
fuerte de las normas comerciales. Es uno de los elementos motrices
de la dinámica del derecho de la salud en el trabajo que está
amenazado. En efecto, el derecho de la salud en el trabajo nació
para atenuar, en cierta medida, la relación de trabajo a una
regulación puramente comercial.
La precarización no explica de manera inmediata el conjunto
de los problemas de salud en el trabajo. En algunos casos, existe
un vínculo directo y evidente. En otros casos, los vínculos
entre la precariedad y el deterioro de las condiciones de trabajo
sólo se explican por una suerte de irradiación de la
precariedad sobre el conjunto de las condiciones de trabajo, incluso
sobre las de los trabajadores que permanecen formalmente mejor protegidos.
Este fenómeno de irradiación pasa por distintos
mecanismos que entran a menudo en interacción:
La precarización explica en gran parte cómo durante
estos veinticinco últimos años, en respuesta a la disminución
de las partes de beneficio, la patronal ha llegado a imponer una intensificación
del trabajo que no ha encontrado una resistencia frontal y masiva.
Esta intensificación es inseparable de la instauración
de nuevas modalidades de la organización del trabajo que han
reducido mucho la eficacia de las estrategias de resistencia de los
trabajadores.
Conclusión
Durante estos veinte últimos años, las desigualdades
sociales aumentaron en todos los países de la Europa comunitaria.
La parte de los beneficios del capital en la distribución de
las riquezas producidas aumentó en detrimento de la parte de
las rentas de los trabajadores. Asistimos también a un aumento
de las desigualdades sociales de salud. El deterioro de las condiciones
de trabajo se inscribe en este contexto. Se explica, en particular,
por una apertura a la competencia exacerbada vinculada a la mundialización
del capital. La ampliación de la Unión Europea representa
un reto principal para las organizaciones sindicales. Amplía
su campo de acción, impone la búsqueda de formas más
eficaces de solidaridad y la elaboración de una estrategia
común de defensa de la salud de los trabajadores.
Laurent Vogel
European Trade Union Technical Bureau for Health and Safety
BTS (Oficina Técnica Sindical Europea para la Salud y la Seguridad)
Website : tutb.etuc.org