En líneas generales las máquinas y herramientas deben
reunir las siguientes condiciones de seguridad:
Las máquinas
y herramientas deben ser seguras y en caso de presenten algún
riesgo para las personas que la utilizan, deben estar provistas de
la protección adecuada.
Los motores
que originen riesgos deben estar aislados.
Asimismo
deben estar provistos de parada de emergencia que permita detener
el motor desde un lugar seguro.
Todos
los elementos móviles que sean accesibles al trabajador por
la estructura de las máquinas, deben estar protegidos o aislados
adecuadamente.
Las transmisiones
(árboles, acoplamientos, poleas, correas, engranajes, mecanismos
de fricción y otros) deben contar las protecciones más
adecuadas al riesgo específico de cada transmisión,
a efectos de evitar los posibles accidentes que éstas pudieran
causar al trabajador.
Las partes
de las máquinas y herramientas en las que existan riesgos mecánicos
y donde el trabajador no realice acciones operativas, deben contar
con protecciones eficaces, tales como cubiertas, pantallas, barandas
y otras.
Los requisitos mínimos que debe reunir una protección
son:
Eficacia en su diseño.
De material
resistente.
Desplazamiento
para el ajuste o reparación.
Permitir
el control y engrase de los elementos de las máquinas.
Su montaje
o desplazamiento sólo puede realizarse intencionalmente.
No constituyan
riesgos por sí mismos.
Constituir
parte integrante de las máquinas.
Actuar
libres de entorpecimiento.
No interferir,
innecesariamente, al proceso productivo normal.
No limitar
la visual del área operativa.
Dejar
libres de obstáculos dicha área.
No exigir
posiciones ni movimientos forzados.
Proteger
eficazmente de las proyecciones.
Las operaciones de mantenimiento deben realizarse con condiciones
de seguridad adecuadas. Los pasos a seguir fundamentales son:
Detener las máquinas a reparar.
Señalizar
con la prohibición de su manejo por trabajadores no encargados
de su reparación a las máquinas averiadas o cuyo funcionamiento
sea riesgoso.
Para evitar
su puesta en marcha, bloquear el interruptor o llave eléctrica
principal o al menos el arrancador directo de los motores eléctricos,
mediante candados o dispositivos similares de bloqueo, cuya llave
debe estar en poder del responsable de la reparación que pudiera
estarse efectuando.
En el
caso que la máquina exija el servicio simultáneo de
varios grupos de trabajo, los interruptores, llaves o arrancadores
deben poseer un dispositivo especial que contemple su uso múltiple
por los distintos grupos.
Las herramientas
de mano deben estar construidas con materiales adecuados y ser seguras
en relación con la operación a realizar y no tener defectos
ni desgastes que dificulten su correcta utilización.
La unión
entre sus elementos deben ser firme, para evitar cualquier rotura
o proyección de los mismos.
Para evitar
caídas de herramientas y que se puedan producir cortes u otros
riesgos, se deben colocar las mismas en portaherramientas, estantes
o lugares adecuados.
Para el
transporte de herramientas cortantes o punzantes se debe utilizar
cajas o fundas adecuadas.
Las herramientas
portátiles accionadas por fuerza motriz, deben estar suficientemente
protegidas para evitar contactos y proyecciones peligrosas.
Sus elementos
cortantes, punzantes o lacerantes, deben estar cubiertos con aisladores
o protegidos con fundas o pantallas que, sin entorpecer las operaciones
a realizar, determinen el máximo grado de seguridad para el
trabajo.
En las
herramientas accionadas por gatillos, éstos deben estar protegidos
a efectos de impedir el accionamiento imprevisto de los mismos.
En las
herramientas neumáticas e hidráulicas, las válvulas
deben cerrar automáticamente al dejar de ser presionadas por
el operario y las mangueras y sus conexiones deben estar firmemente
fijadas a los tubos.