Este riesgo se monitorea a través de la realización de
mediciones de ruido en las diferentes fuentes sonoras y a través
de un cálculo determinar, por local de trabajo, si los niveles
hallados superan el máximo establecido, y de se así sugerir
las medidas correspondientes. Para ello se utiliza un decibelímetro
integrador.
Estas mediciones otorgan al profesional información sobre el
riesgo acústico al que se encuentra expuesto el personal e identificar
las máquinas o zonas más ruidosas de la planta. Las medidas
a adoptar van a depender de los niveles obtenidos pudiéndose
seguir los siguientes criterios:
Si los
niveles son inferiores a los 85 db(A) de Nivel Sonoro Continuo Equivalente,
sólo se realizan nuevos relevamientos para controlar que el
nivel medido se mantenga y detectar posibles cambios a causa de incorporación
de nuevos equipos o maquinarias, sistemas de ventilación o
extracción, falta de mantenimiento, etc.
Si los
NSCE son superiores a los 85 db(A), pero no exceden los 90 db(A),
se deben realizar exámenes audiométricos. En este caso
no resulta obligatorio la entrega de protectores auditivos de acuerdo
a lo dispuesto por nuestra legislación, Ley 19587, Decreto
351/79, Anexo V, Capítulo 13, Item 2, donde se establece la
dosis máxima admisible en 90 db(A), pero se aconseja el uso
de los mismos.
Si los
valores obtenidos son mayores a los 90 db(A) es exigible implementar
el uso obligatorio de protectores auditivos. Esta última medida,
según los criterios de seguridad laboral, debe ser la última
que se debe adoptar, o por lo menos hasta agotar todas las medidas
de control del ruido anteriores:
Actuar sobre la fuente sonora, disminuyendo el nivel de ruido a través
de la implementación de barreras ingenieriles de insonorización,
mejorar el mantenimiento de la máquina, cambiar componentes
de la misma que puedan incrementan el ruido, etc.
Actuar
sobre el medio, lo que implica colocar barreras ingenieriles que disminuyan
el nivel de ruidos pero en el ambiente de trabajo.
Reducción
de los tiempos de exposición.
En el caso de contar con niveles de ruido críticos se deben
realizar mediciones y estudios más rigurosos como por ejemplo
análisis de frecuencias o dosis de ruidos.
En el primer caso se realiza un análisis del ruido generado
por máquina en diferentes frecuencias y a través de un
cálculo matemático se puede verificar la eficiencia de
los protectores auditivos entregados teniendo en cuenta la curva de
atenuación del mismo.
En el segundo caso, se realiza un análisis de ruido generado
pero a través del muestreo personal, en una persona en particular
a través de un equipo que nos indica, a diferencia del decibelímetro
que nos da el nivel sonoro generado por una máquina en particular,
la dosis de ruido al que se encuentra expuesta la persona semanalmente,
es decir el Nivel Sonoro Continuo Equivalente, sin necesidad de realizar
cálculo alguno.
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Vibraciones
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Clasificación y efectos de la exposición
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Se dice que un cuerpo vibra cuando sus partículas se hallan influenciadas
de un movimiento oscilatorio, respecto de una posición de equilibrio
o referencia. La exposición a vibraciones se produce cuando se trasmite
a alguna parte del cuerpo el movimiento antes citado.
Las vibraciones se clasifican según:
a) La parte del cuerpo a
la que afectan:
a. Vibraciones globales:
afectan al cuerpo en su totalida
b. Vibraciones parciales: afectan a subsistemas del
cuerpo. Las más conocidas son las vibraciones mano-brazo.
b) Sus características físicas:
a. Vibraciones libres, periódicas o sinusoidales: se
dan cuando existen fuerzas externas que modifican la amplitud de las
sucesivas ondas
b. Vibraciones no periódicas: son fenómenos transitorios
(golpes, choques, etc) en los que se produce una descarga de energía
en un corto período de tiempo.
c. Vibraciones aleatorias: Se dan cuando el movimiento
de las partículas es irregular, debiendo describirse a partir de funciones
estadísticas.
a. Vibraciones
producidas en procesos de transformación: Las interacciones producidas
entre las piezas de la maquinaria y los elementos que van a ser transformados,
generan choques repetidos que se traducen en vibraciones materiales
y estructuras, su transmisión se efectuará directamente o a través
de medios de propagación adecuados. Ejemplos de este tipo son las
originadas por prensas, tronzadoras, martillos neumáticos y algunas
herramientas manuales.
b. Vibraciones generadas por
el funcionamiento de la maquinaria o los materiales: Dentro de
este grupo encontramos las producidas como consecuencia de fuerzas
alternativas no equilibradas como motores, alternadores, útiles percutores
y las provenientes de irregularidades del terreno sobre le que circulan
los medios de transporte.
c. Vibraciones
debidas a fallos de la maquina: ejemplos son fallos de concepción,
de utilización de funcionamiento o de mantenimiento generadores de
fuerzas dinámicas, susceptibles de generar vibraciones. Las más frecuentes
se producen pro tolerancias de fabricación, desgastes de superficies,
desequilibrios de elementos giratorios, cojinetes defectuosos, falta
de lubricación, etc.
Dependiendo de ciertos factores, las vibraciones pueden causar sensaciones
diversas que pueden ir desde un simple disconfort hasta graves alteraciones
de salud. Los efectos más significativos que las vibraciones producen
en el cuerpo humano son del tipo vascular, osteomuscular y neurológico.
Los factores que determinan de los efectos producidos por la acción
de las vibraciones según el organismo son:
a) Zona afectada del cuerpo (parcial o total): las
mejores estudiadas son las que afectan el cuerpo entero o vibraciones
globales y las que afectan al subsistema mano- brazo que se encuentran
dentro de las vibraciones parciales. Los efectos más sobresalientes
de esta vibraciones son:
Vibraciones parciales mano-brazo: Los efectos adversos se manifiestan
normalmente en la zona de contacto con la fuente de vibración, pero
también puede existir una transmisión importante al resto del cuerpo.
El efecto más frecuente y más estudiado es el Síndrome de Reynaud,
de origen profesional, o dedo blanco inducido por vibraciones, que
tiene su origen en alteraciones vasculares.
Vibraciones globales: La transmisión de vibraciones al cuerpo
y sus efectos sobre el mismo son muy dependientes de la postura y
no todos los individuos presentan la misma sensibilidad, en consecuencia,
la exposición a vibraciones puede no tener las mismas consecuencias
en todas las situaciones. Entre los efectos que se atribuyen a las
vibraciones globales se encuentran, frecuentemente, los asociados
a traumatismos en la columna vertebral, aunque normalmente las vibraciones
no son el único agente causal. También se atribuyen a las vibraciones
efectos tales como dolores abdominales y digestivos, problemas de
equilibrio, dolores de cabeza, trastornos visuales, falta de sueño
y síntomas similares. Sin embargo, no ha sido posible realizar estudios
controlados para todas las posibles causas de tales signos que permitan
determinar con exactitud en qué medida son consecuencia de una exposición
a vibraciones globales.
b) Características físicas del entorno vibracional:
En general el coeficiente de absorción de las vibraciones para el
cuerpo humano es inversamente proporcional a la frecuencia. Por ello
la frecuencia es uno de los factores determinantes de la acción de
las vibraciones junto con la zona del cuerpo afectada. Las frecuencias
que van a afectar el organismo se hallan entre muy bajos valores (menos
de 1 Hz- Herzio) y los 1000 Hz aproximadamente. Según sus efectos
sobre la totalidad del cuerpo se distinguen dos grupos:
De muy bajas frecuencias (menores a 1 Hz): El mecanismo de acción
se da en las vibraciones de aceleración provocado en el aparato vestibular
del oído, originando alteraciones en el sentido del equilibrio (mareos,
náuseas, vómitos). Son ejemplos de ellos las vibraciones sentidas
en los medios de transporte.
De
baja y medias frecuencias (de Hz a decenas de Hz): El mecanismo
de acción se dan sobre la columna vertebral provocando lumbalgias,
dolores cervicales, agravación de lesiones raquídeas, sobre el aparato
digestivo provocando hemorroides, diarreas, dolores abdominales, sobre
la visión provocando disminución de la agudeza visual, sobre la función
respiratoria y ocasionalmente sobre la función cardiovascular provocando
la inhibición de los reflejos con el consecuente retrazo en el control
de movimientos.
c) Tiempo de exposición y su reparto: se consideran
exposiciones breves y de larga duración. Esta últimas a su vez pueden
ser continuas o intermitentes. Las exposiciones prolongadas pueden
afectar la región lumbar. Las de corta duración dirigen su acción
sobre el sistema nervioso central causando fatiga, dolor de cabeza,
insomnio, etc.
Los criterios básicos de prevención de las vibraciones can a depender
fundamentalmente de los tres factores determinantes de los efectos
de las mismas.
Control y prevención
Los criterios fundamentales de prevención de los efectos causados
por las vibraciones se basan fundamentalmente en la medición de las
vibraciones transmitidas al cuerpo expuesto.
Para ello se utiliza un acelerómetro piezoeléctrico o vibrómetro.
En la siguiente figura se muestra un esquema del mismo.

Consiste en un transductor que registra la onda vibratoria y suministra
una salida eléctrica que es proporcional a la aceleración aplicada.
Además puede establecer la intensidad de la vibración así como la
frecuencia.
La medición de la vibración transmitida al cuerpo se lleva a cabo
teniendo en cuenta el punto de contacto entre el elemento vibrante
y el cuerpo (empuñadura, asiento o piso).
La normativa aplicable que establece los parámetros de comparación
en nuestro país se encuentran establecidos en la Ley Nacional de Higiene
y Seguridad en el Trabajo en el Capítulo 13, Ruidos y Vibraciones,
Anexo V, Item 10- Vibraciones. Se establece como límite la aceleración
longitudinal de la vibración en función de la frecuencia y el tiempo
de exposición, de acuerdo a un gráfico de ejes. Las unidades de medida
de los límites de exposición (aceleración longitudinal) se expresan
en g, aceleración de la gravedad o m/s2).
Cuando no es posible medir con precisión la frecuencia de las vibraciones
se considera como valor máximo 0,1 g para 8 horas de exposición y
un máximo de 1 g para un minuto diario de exposición (g es la aceleración
de la gravedad).
Este cuadro de ejes es igual al publicado por la norma ISO 2.631-1
de 1985. Esta norma trata esencialmente las vibraciones transmitidas
al conjunto del cuerpo por la superficie de apoyo, que pueden ser
los pies, en individuos que se encuentren de pie o la pelvis, para
aquellos que estén sentados. Esta clase de vibraciones son las que
se pueden encontrar, fundamentalmente, en vehículos, inmuebles y proximidades
de máquinas en funcionamiento. Esta norma ISO se basa en otras normas
internacionales (CEI 184, CEI 222, CEI 225 e ISO/ R 266) referentes
a medidores y métodos de medición de vibraciones.
Para prevenir los efectos de la vibraciones en el cuerpo humano se
pueden adoptar medidas de tipo organizativas y de tipo técnicas.
Las acciones organizativas tienen por objeto disminuir
el tiempo diario de la exposición a las radiaciones. Dentro de este
grupo se incluyen:
* Organización del trabajo
* Establecimiento de pausas
en el trabajo
* Rotación de puestos
* Modificación de las secuencias
de montaje
Las acciones técnicas tiene por objeto disminuir la intensidad
de la vibración que se trasmite al cuerpo humano a través de:
Reducción de la vibración en la fuente: Normalmente, es el fabricante
de las herramientas de un equipo el responsable de conseguir que la
intensidad de la vibración sea tolerable, también es importante un
diseño ergonómico de los asientos y empuñaduras. En algunas circunstancias,
es posible modificar una máquina para reducir su nivel de vibración
cambiando la posición de las masas móviles, modificando los puntos
de anclaje o las uniones entre los elementos móviles.
Aislamiento de vibraciones: El uso de aislantes de vibraciones,
tales elementos elásticos en los apoyos de las máquinas, masas de
inercia, plataformas aisladas del suelo, mangos absorbentes de vibraciones
en las empuñaduras de las herramientas, asientos montados sobre soportes
elásticos, etc son acciones que, aunque no disminuyen la vibración
original, impiden que pueda trasmitirse al cuerpo, con lo que se evita
el riesgo de daños a la salud.
Utilizar equipos de protección personal: Si no es posible reducir
la vibración trasmitida al cuerpo, o como medida de precaución suplementaria,
se debe recurrir al uso de equipos de protección personal (guantes,
cinturones, botas) que aíslen la transmisión de vibraciones. Al seleccionar
estos equipos, hay que tener en cuenta su eficacia frente al riesgo,
capacitar a los trabajadores en el uso correcto de los mismos y mantener
un programa de mantenimiento y reemplazo.
Otras medidas de prevención es la realización de un control médico
anual para conocer el estado de afectación de las personas expuestas
a vibraciones y así poder actuar en los casos de mayor susceptibilidad.
A sí mismo se debe informar a los trabajadores, a través de las capacitaciones,
los niveles de vibraciones a que están expuestos y las medidas de
protección disponibles.