La geología como su nombre lo indica, se dedica al estudio de
la Tierra (geo: Tierra - logía: estudio).
Es una ciencia natural que describe la composición del planeta,
su ubicación y actuación en el universo.
También trata de interpretar los fenómenos que en ella
se suceden (los terremotos, las mareas, el ciclo del agua, la dinámica
de la atmósfera, etc.).
Define las leyes que rigen estos eventos e intenta hallar respuesta
a los enigmas como ser la génesis, la edad de la tierra, la
fuente de energía para los movimientos de traslación
y rotación, etc.
Debe tenerse en cuenta la geología aplicada, que incorpora
saberes científicos y técnicos, al servicio de las necesidades
del hombre.
Esta se aplica, entre otras cosas, a los yacimientos mineros, la
explotación del petróleo, el desarrollo del agua, los
estudios necesarios para apoyar la construcción de presas,
la generación de energía hidroeléctrica, etc.
Hoy el avance de la tecnología le ha dado un impulso espectacular,
tanto a la ciencia como a la técnica geológica, y las
ha derivado en ramas y especialidades concretas con sofisticados métodos
de estudio y trabajo.
Por otra parte, afortunadamente, hace pocos años comenzó
a tener auge la geología ambiental que, si bien integra de
alguna manera la ecología y la defensa del medio ambiente,
no se contrapone al progreso de la humanidad sino más bien
apoya el principio del desarrollo sustentable.
La geología se relaciona con otras ciencias, tal como se puede
ver en el tetraedro de la ilustración.

La figura muestra una interdigitación con algunas de las ciencias
básicas que le sirven de apoyo, sin que estos signifique un
límite o un circuito cerrado.
Para el caso se observa, por ejemplo, la unión de la geología
y la biología con una componente de tiempo: la paleontología.
Esta rama de la ciencia, que es en realidad el tratado de los fósiles,
un ubicación y su posición en e espacio cronológico,
es fundamental para la comprensión de los fenómenos
del pasado y su evolución hacia el presente.
Por lo demás en las otras relaciones está implícita
la matemática y, si se observa con detenimiento, se puede deducir
también que, en realidad, a esta estructura concurren varias
disciplinas secundarias.
Primeras teorías y fundamentos
En los albores de la humanidad se manejaban teorías del origen
de la tierra de orden filosófico o religioso.
Luego, con el avance del conocimiento científico, algunos
autores intentaron darle explicación al génesis con
teorías apoyadas por algunos fundamentos.
Los primeros en hacer de la geología una ciencia fueron los
griegos. Mediante observaciones directas e indirectas se demostró
el movimiento terrestre y se postuló su constante evolución.
Y, ya 300 años antes de Cristo, un pupilo de Aristóteles,
llamado Dicearco, postuló la esfericidad del planeta a partir
de la medición del ángulo de incidencia de los rayos
solares sobre la superficie.
Luego de muchos años sin registros se llega a Copérnico
que en 1530 demuestra la posición de nuestro planeta en el
sistema solar y a Newton que, en 1687, abre un nuevo camino científico
con su teoría de la gravedad.
A partir de este momento se suceden autores con diversas teorías
y pensamientos, por ejemplo Kant, que a pesar de ser filósofo
no buscó el origen de los orígenes sino que tomó
como punto de partida algo concreto: una gran nube de gas.
Decía Kant que en principio existió una gran masa gaseosa
que se fue fragmentando en nubes más chicas con energía
para su movimiento y desarrollo. Luego, según él, la
masa mayor pasó a ser el sol y las nubes más pequeñas
los planetas.
Toda esta temática da para hablar mucho pero podemos concluir
diciendo que la geología explica algunos eventos, desarrolla
diversos métodos de análisis, utiliza los recursos,
pero aún desconoce gran parte de su propio camino.